
La alimentación funcional gana terreno en la prevención del cáncer en perros y gatos. La nutrición dejó de ser un elemento básico. Ahora cumple un rol activo en la salud de las mascotas.
Estudios de la Veterinary Cancer Society (VCS) indicaron que una estrategia nutricional adecuada puede prevenir o retrasar hasta el 40% de los casos oncológicos. Este enfoque busca fortalecer el sistema inmunológico. También reduce la inflamación crónica, un factor clave en la progresión tumoral.
Alimentos funcionales con efecto protector
La American Veterinary Medical Association (AVMA) señaló que ciertos alimentos generan beneficios en la salud celular a largo plazo. Especialistas destacaron varios grupos clave.
Las verduras crucíferas como brócoli, kale y espinaca contienen sulforafano. Este compuesto combate células cancerosas y reduce la inflamación.
Los arándanos y bayas oscuras aportan antocianinas y flavonoides. Estas sustancias neutralizan radicales libres y protegen el ADN celular.
Los ácidos grasos omega-3, presentes en pescado azul y aceite de salmón, ayudan a disminuir la inflamación. Este efecto resulta relevante porque los tumores crecen en entornos inflamatorios.
La cúrcuma y el aceite de coco también destacan. La curcumina actúa como antiinflamatorio natural. El aceite de coco aporta grasas con propiedades protectoras.
Las fuentes de betacaroteno como zanahoria y camote brindan vitaminas A y C. Estas fortalecen la vigilancia del sistema inmunológico.
Factores que se deben evitar en la dieta
La prevención también depende de lo que usted excluye de la alimentación. El Pet Cancer Working Group advirtió que los tumores utilizan azúcares y almidones como fuente de energía.
Por esta razón, se recomienda evitar carbohidratos refinados y alimentos ultraprocesados con conservantes artificiales. Los especialistas sugieren optar por snacks naturales como proteína cocida.
También recomiendan que los carbohidratos no superen el 15% del total de la dieta.
Hábitos que reducen el riesgo
La World Small Animal Veterinary Association (WSAVA) indicó que la nutrición debe complementarse con hábitos adecuados.
El control del peso resulta fundamental. La obesidad se asocia con mayor riesgo de cáncer por el estado inflamatorio del tejido adiposo.
También se aconseja reducir la exposición a tóxicos ambientales como humo de tabaco y pesticidas domésticos.
Los chequeos veterinarios regulares permiten detectar enfermedades en etapas tempranas. Este factor incide de forma directa en el pronóstico de vida de la mascota.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
