
El cabello grasoso aparece cuando el cuero cabelludo produce exceso de sebo. Esta sustancia mantiene la hidratación natural. No es perjudicial. Sin embargo en grandes cantidades genera un aspecto sucio y apelmazado.
La producción abundante depende de varios factores. Influyen la frecuencia de lavado y los productos que se aplican. También impactan los hábitos de alimentación. En mujeres puede relacionarse con alteraciones hormonales.
Aunque muchas personas asocian grasa con mala higiene, esa idea es incorrecta. Una rutina constante no siempre controla el problema si existe causa hormonal o genética.
Hábitos que estimulan la grasa en el cuero cabelludo
Un artículo de la revista especializada en salud Healthline detalla prácticas que aumentan la producción de sebo.
Lavado excesivo. Cada aplicación de shampoo incluye masaje y fricción. Ese estímulo activa las glándulas sebáceas y aumenta la grasa.
Uso de productos inadecuados. Según Garnier algunos ingredientes en shampoos y acondicionadores elevan el sebo o no eliminan el acumulado.
Aplicación de aceites y protectores. La sílica los protectores de calor y aceites para puntas favorecen la grasa si se colocan en la raíz.
Tocar el cabello con frecuencia. La grasa de las manos o de cremas corporales se transfiere al pelo.
Peinados recogidos todo el día. La falta de ventilación en el cuero cabelludo facilita acumulación en la raíz.
Cepillado constante. De acuerdo con MedlinePlus el cepillado frecuente distribuye la grasa desde la raíz hasta las puntas.
Cómo lavar el cabello grasoso de forma correcta
Existen ajustes simples que ayudan a controlar el exceso de sebo.
Se recomienda usar un shampoo de limpieza profunda. Funcionan opciones con carbón activado menta romero o limón.
El acondicionador debe aplicarse solo de medios a puntas. No se debe extender hacia la raíz. Esa práctica provoca acumulación de producto en el cuero cabelludo.
Especialistas de L’Oréal indican que no conviene lavar el cabello todos los días. Lo ideal es hacerlo cada 1 o 2 días. Así se evita alterar el pH del cuero cabelludo. Al inicio el cabello puede lucir más graso. Luego el cuero cabelludo regula la producción.
La temperatura del agua también influye. Es preferible usar agua tibia. Esta ayuda a eliminar residuos sin estimular las glándulas sebáceas. Si la persona lo tolera puede usar agua fría.
Aplicar estos cambios mejora la apariencia del cabello. También favorece una textura más ligera y fresca.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
