
Una nave espacial de 58 kilómetros de longitud podría convertirse en el hogar de miles de personas durante un viaje de 400 años hacia Alfa Centauri, el sistema estelar más cercano al Sol. El proyecto se llama Chrysalis y plantea una misión de colonización humana fuera del sistema solar.
El concepto fue presentado por un grupo de científicos en el Concurso de Diseño del Proyecto Hyperion. La propuesta obtuvo el primer lugar. Según información divulgada por Deutsche Welle, la nave tendría capacidad para transportar hasta 2.400 personas hacia planetas habitables ubicados a unos 40 billones de kilómetros de la Tierra.
El objetivo del proyecto consiste en crear una colonia humana autosuficiente capaz de sobrevivir durante varias generaciones en el espacio.
Una ciudad espacial para sobrevivir siglos
La estructura de Chrysalis funcionaría como una enorme ciudad espacial. El diseño contempla cinco capas concéntricas similares a una muñeca matrioska. Cada nivel tendría funciones específicas para garantizar la vida de la tripulación.
En el núcleo se producirían alimentos mediante cultivos, hongos y crianza de ganado e insectos.
El segundo nivel incluiría espacios públicos como escuelas, hospitales, bibliotecas y parques.
La tercera capa albergaría las zonas residenciales para las familias.
El cuarto nivel estaría destinado a actividades industriales. Ahí operarían sistemas de reciclaje, fabricación y producción farmacéutica.
La última capa funcionaría como una corteza exterior para almacenar maquinaria y recursos. Gran parte de esas labores quedarían en manos de sistemas robóticos.
La nave usaría gravedad artificial
Uno de los principales desafíos del proyecto consiste en reducir los efectos de la ingravidez sobre el cuerpo humano. Para resolverlo, Chrysalis giraría de manera constante para generar gravedad artificial.
Ese movimiento replicaría condiciones físicas similares a las de la Tierra. Así, los habitantes podrían mantener actividades normales durante el trayecto interestelar.
Los primeros tripulantes vivirían décadas aislados
La misión requeriría una preparación extrema antes del lanzamiento.
Los primeros habitantes de la nave tendrían que permanecer entre 70 y 80 años en ambientes aislados de la Antártida. El objetivo sería simular las condiciones de confinamiento que enfrentarían las futuras generaciones.
La infraestructura también demandaría un complejo proceso de ingeniería espacial. Los científicos estiman que la construcción tardaría entre 20 y 25 años.
La nave dependería de reactores de fusión nuclear para mantener el suministro energético durante todo el viaje.
Inteligencia artificial controlaría parte de la misión
El modelo de administración combinaría supervisión humana y sistemas de inteligencia artificial.
La inteligencia artificial asistiría en decisiones críticas y facilitaría la transferencia de conocimientos entre generaciones. El sistema también ayudaría a mantener la continuidad operativa de la misión durante los cuatro siglos de trayecto.
Aunque la nave tendría capacidad para 2.400 personas, los investigadores consideran ideal mantener una población cercana a 1.500 habitantes para evitar el agotamiento de recursos.
La planificación incluiría controles de natalidad y automatización de tareas físicas mediante robots para garantizar la sostenibilidad de la colonia espacial.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
