
Una cobra invasora logró cruzar el mar entre islas en Baleares y encendió las alarmas de la comunidad científica por el futuro del lagarto de Ibiza, una especie endémica considerada símbolo ecológico y cultural de la región.
La evidencia quedó registrada en abril de 2024 cerca de Ibiza, España. Un guarda forestal captó en video a una cobra-ferradura (Hemorrhois hippocrepis) mientras recorría cerca de 450 metros por el mar hasta llegar al islote de Santa Eulària. El hallazgo confirmó un temor que investigadores mantenían desde hace años: las serpientes invasoras ya pueden alcanzar refugios insulares que antes protegían a poblaciones vulnerables de lagartos.
De acuerdo con científicos del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (Creaf), la expansión de la especie está relacionada con la importación de olivos centenarios procedentes de la España continental a inicios de la década del 2000.
Las serpientes viajaron ocultas en cavidades de los troncos. Su presencia pasó inadvertida durante años. Una vez en Ibiza encontraron condiciones favorables para reproducirse. Actualmente ocupan al menos el 90% de la isla, según los investigadores.
La principal afectada es la especie Podarcis pityusensis, conocida como lagarto de las paredes de Ibiza. Este reptil solo habita en el archipiélago y destaca por una diversidad cromática poco común entre vertebrados.
Algunas poblaciones presentan tonalidades verdes y azules. Otras muestran colores negros, anaranjados o cobrizos. Para los científicos, se trata de uno de los ejemplos más extraordinarios de diversidad de coloración en vertebrados.
El biólogo evolutivo Roberto García-Roa indicó a National Geographic que la situación equivale a la extinción de una especie y posiblemente a la pérdida de uno de los casos más sobresalientes de biodiversidad de colores del planeta.
Los efectos de la invasión ya son visibles. Datos citados por los investigadores muestran que en Santa Eulària se contabilizaron 72 lagartos en 2016. La cifra cayó a apenas tres ejemplares en 2023.
Además, 10 poblaciones insulares desaparecieron por completo.
Desde 2016, las autoridades capturaron o eliminaron más de 16.000 cobras-ferradura en Baleares. Sin embargo, las proyecciones apuntan a que la especie podría ocupar la totalidad de Ibiza antes de 2027.
Los lagartos cumplen funciones clave en los ecosistemas locales. Ayudan al control de insectos. También participan en la dispersión de semillas y en la polinización de plantas.
Investigaciones publicadas anteriormente en la revista Current Zoology advirtieron que la especie podría desaparecer de Ibiza y de varios islotes cercanos dentro de una década si no se frena la expansión de las serpientes.
Ante este panorama, los científicos aceleran los esfuerzos para documentar la diversidad genética de los lagartos antes de que desaparezca.
También avanzan programas de reproducción en cautiverio. Uno de ellos funciona en el Zoológico de Barcelona, donde nacieron los primeros ejemplares en 2025.
Los investigadores consideran que esta iniciativa actúa como una especie de “Arca de Noé” destinada a preservar linajes únicos que evolucionaron durante millones de años.
El biólogo Oriol Lapiedra señaló que cada isla alberga linajes irrepetibles que se pierden para la ciencia y para la humanidad, y comparó la situación con el incendio de una iglesia antigua.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
