
La actividad interna del Sol cambió de forma gradual durante los últimos 40 años. Esa es la principal conclusión de una investigación publicada el 28 de mayo en la revista científica Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.
El hallazgo surgió gracias a la heliosismología, una técnica que analiza diminutas ondas sonoras que atraviesan el interior de la estrella. A partir de estos datos, científicos detectaron modificaciones en la estructura ubicada bajo la superficie solar que abarcan varios ciclos de actividad.
Los investigadores utilizaron registros de seis telescopios distribuidos en distintas regiones del mundo. Los datos proceden de la Red de Oscilaciones Solares de Birmingham (BiSON), en Inglaterra.
Según el estudio, la actividad magnética solar parece concentrarse cada vez más cerca de la superficie visible del Sol. Este fenómeno sugiere cambios prolongados en el comportamiento de la estrella.
El profesor Bill Chaplin, de la Universidad de Birmingham y autor principal del trabajo, indicó que se trata de la primera observación de este tipo. También señaló que el descubrimiento solo fue posible gracias a las extensas observaciones recopiladas por la red BiSON.
El Sol podría estar entrando en una nueva fase
Chaplin explicó que el Sol posee una especie de ciclo natural que provoca aumentos y disminuciones de su actividad magnética. Ese proceso influye directamente en el clima espacial.
Sin embargo, las mediciones tradicionales realizadas en la superficie no mostraban todos los cambios que ocurrían en el interior de la estrella.
Los resultados sugieren que el Sol podría estar entrando en un modo de comportamiento diferente, cuyo desarrollo podría extenderse durante varias décadas.
Cómo identificaron los cambios
La actividad solar suele aumentar y disminuir en ciclos de aproximadamente 11 años. Estos periodos generan erupciones solares, expulsiones de partículas cargadas y eyecciones de masa coronal que pueden provocar tormentas geomagnéticas y auroras.
Para comprender mejor esos procesos, los científicos analizaron las llamadas oscilaciones del modo p, producidas por ondas sonoras que viajan dentro del Sol.
Las frecuencias de estas oscilaciones cambian en respuesta a la actividad magnética. Gracias a este método, los investigadores concluyeron que la estructura interna solar se modificó durante los ciclos 22 al 25, comprendidos entre 1987 y 2025.
Posteriormente, dividieron las oscilaciones en rangos de baja, media y alta frecuencia. Después compararon esos datos con los indicadores tradicionales de actividad solar.
El análisis mostró cambios significativos desde el ciclo solar 23, lo que apunta a una evolución prolongada de los procesos internos de la estrella.
Transformaciones cerca de la superficie
El estudio también identificó modificaciones estructurales cada vez más concentradas en capas superficiales ubicadas a menos de 1.000 kilómetros de la superficie solar.
Además, el actual ciclo solar 25 presenta una particularidad. Aunque parece más débil según los indicadores tradicionales, muestra una intensidad relativamente alta en los registros heliosísmicos de alta frecuencia.
El profesor Sarbani Basu, de la Universidad de Yale, afirmó que estos cambios no pueden atribuirse únicamente a una disminución de la fuerza de los campos magnéticos.
Según explicó, los datos apuntan a una reorganización estructural de la forma en que la actividad magnética se almacena bajo la superficie del Sol.
Relevancia para la Tierra
Las conclusiones tienen importancia para el estudio del clima espacial, ya que este fenómeno puede afectar satélites, sistemas de comunicación, servicios de GPS y redes eléctricas terrestres.
Los investigadores esperan que las futuras observaciones de la red BiSON durante el resto del ciclo solar 25 y el próximo ciclo 26 permitan determinar si estas alteraciones representan una transformación permanente en el comportamiento magnético del Sol.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
