
Un estudio de la revista Science Advances reveló evidencias sobre cómo se fragmentan las placas tectónicas y cómo este proceso provoca el fin de la subducción en el norte de Cascadia, frente a Canadá.
La investigación, publicada el 24 de setiembre del 2025, combinó imágenes sísmicas profundas con registros de actividad sísmica. Los científicos analizaron una zona donde una dorsal oceánica se acerca a una fosa. Este contacto genera resistencia al hundimiento de la placa y provoca su ruptura.
Un proceso clave que aún no se comprendía
El estudio explicó que el fin de la subducción es inevitable en la dinámica de la Tierra. Sin embargo, su evolución no estaba clara.
“La terminación de la subducción es inevitable para mantener la tectónica de placas a lo largo del tiempo, pero la dinámica de este proceso fundamental aún no se comprende del todo. Dado que la fuerza de tracción de la placa es un orden de magnitud mayor que otras fuerzas”, señalaron los autores.
Los investigadores identificaron dos escenarios principales. Uno ocurre cuando materiales gruesos bloquean el hundimiento. El otro sucede cuando una dorsal oceánica introduce material más liviano. Esto reduce la fuerza que arrastra la placa hacia el manto.
Ambos procesos provocan la separación de la placa y cambios en los límites tectónicos. También generan efectos como volcanismo y elevación del terreno.
El análisis se centró en el norte de Cascadia. En esa región convergen varias placas y fallas. Entre ellas destacan las placas Explorer y Juan de Fuca, junto con la falla Queen Charlotte.
Los datos indicaron que hace unos cuatro millones de años se inició una zona de deformación extensa. Con el tiempo, esta zona evolucionó hacia una falla transformante que separó una microplaca.
Evidencia directa de ruptura en la corteza
Las imágenes sísmicas mostraron una red de fallas de hasta 20 kilómetros de ancho. Estas estructuras atraviesan desde los sedimentos hasta el manto superior.
Además, se detectaron señales de fluidos y gas en el subsuelo. Esto sugiere alteraciones hidrotermales asociadas al proceso tectónico.
En profundidad, los científicos identificaron desgarros en la placa en subducción. Estos cortes coinciden con zonas de sismos recientes de magnitud superior a 6.
El estudio concluyó que la ruptura no ocurre de forma uniforme. El proceso se desarrolla en segmentos.
Las fallas transformantes actúan como límites que dividen la placa. Esto permite que algunas partes se separen mientras otras continúan en subducción.
Los investigadores propusieron un modelo en cuatro dimensiones. Este describe la evolución espacial y temporal del fenómeno.
Los resultados sugieren que este tipo de fragmentación podría ser común en la historia geológica. Sin embargo, es difícil de detectar porque deja pocos rastros.
El caso de Cascadia ofrece una oportunidad única para observar el proceso en desarrollo. Esto permite comprender mejor cómo cambian los límites entre placas a lo largo del tiempo.