
Una cachorra de puma que sobrevivió a un atropello en la Ruta Nacional 40, entre Bariloche y Villa La Angostura, en Argentina, continúa su proceso de recuperación tras más de dos meses de cuidados intensivos. El animal, bautizado como Malvina, fue el único integrante de su familia que logró sobrevivir luego de que una hembra adulta y tres crías murieran tras el impacto de un automóvil.
El caso generó conmoción entre vecinos, especialistas en fauna silvestre y autoridades ambientales. La historia comenzó el 2 de abril cuando un vecino de Villa La Angostura encontró a la madre sin vida a un costado de la carretera. Junto a ella estaban sus crías. Tres habían muerto. Una aún respiraba.
El conductor decidió actuar de inmediato. Abrigó al pequeño felino y lo trasladó de urgencia para que recibiera atención veterinaria.
Ese primer auxilio permitió activar un operativo conjunto entre especialistas y personal del Parque Nacional Nahuel Huapi, que asumieron la tarea de salvar la vida del animal.
El delicado estado de salud que enfrentó la cachorra
Conforme avanzaron los días, surgieron más detalles sobre la condición en la que fue encontrada Malvina.
Víctor Fratto, licenciado en Gestión Ambiental y especialista en Manejo de Fauna Silvestre y Biodiversidad, explicó que la cachorra presentaba un deterioro avanzado cuando fue rescatada. También destacó que la rápida reacción de quienes participaron en el rescate resultó determinante para mantenerla con vida.
Las primeras semanas fueron críticas. La cachorra requirió atención veterinaria permanente, alimentación especializada y monitoreo diario.
El médico veterinario Sergio Sánchez quedó a cargo del tratamiento intensivo. Además, la familia que participó en el rescate permaneció cerca durante los momentos más complejos de la recuperación.
A ese panorama se sumó una nueva complicación médica. Malvina desarrolló una lesión importante y una infección en uno de sus ojos.
La veterinaria oftalmóloga María Graciela Beveraggi se integró al trabajo junto con el equipo del Parque Nacional Nahuel Huapi para atender el problema.
Con el paso de las semanas, la evolución comenzó a mostrar señales positivas. El animal respondió favorablemente a los tratamientos y continuó bajo estricta supervisión veterinaria.
El contacto humano cambió su destino
Mientras la salud de Malvina mejoraba, surgió otro desafío: definir qué ocurriría con ella en el futuro.
Especialistas y autoridades evaluaron distintas alternativas durante varias semanas. El análisis tomó en cuenta que la cachorra pasó gran parte de sus primeros meses de vida bajo cuidado humano.
Según explicó Fratto, ese período provocó un proceso conocido como impronta, mediante el cual el animal se familiariza con la presencia de personas.
Esa condición fue clave para la decisión final.
De acuerdo con el especialista, el prolongado contacto con humanos impide que la cachorra pueda regresar de forma segura a la vida silvestre.
Por esa razón, la opción de liberarla en su hábitat natural dejó de ser viable.
Traslado a un centro especializado
Después de más de un mes de evaluaciones y coordinación entre distintas instituciones, el Parque Nacional Nahuel Huapi y la Dirección Regional Patagonia Norte organizaron el traslado de Malvina.
La cachorra fue llevada a la Fundación Bubalcó, donde continuará bajo manejo especializado y seguimiento veterinario.
En ese centro recibirá atención adaptada a sus necesidades biológicas y a las condiciones derivadas de su prolongado proceso de recuperación.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
