
Un grupo de científicos detectó el proceso de formación de dos planetas gigantes alrededor de la estrella joven WISPIT 2. Este hallazgo representa apenas la segunda ocasión en la historia que se observa de forma directa este fenómeno.
El estudio, publicado en la revista The Astrophysical Journal Letters, sugiere que este sistema funciona como un espejo del pasado de nuestro propio vecindario espacial. Los expertos utilizaron la avanzada tecnología del Observatorio Europeo Austral (ESO) para confirmar este hecho.
Chloe Lawlor, investigadora de la Universidad de Galway, explicó que este sistema brinda la mejor oportunidad para estudiar la evolución de cada planeta desde sus etapas iniciales. La estructura del disco que rodea a la estrella contiene anillos y huecos distintivos.
Estas formaciones funcionan como laboratorios naturales para la ciencia, según señaló Christian Ginski, coautor del estudio e investigador en la Universidad de Galway. El planeta más reciente, denominado WISPIT 2c, posee una masa que duplica la de su hermano menor. Este cuerpo se ubica cuatro veces más cerca de la estrella central.
Ambos cuerpos son gigantes gaseosos similares a los planetas exteriores que se conoce en nuestro sistema solar. El primer planeta del sistema se descubrió el año pasado con una masa casi cinco veces superior a la de Júpiter.
Para esta confirmación, los astrónomos emplearon el instrumento SPHERE y el interferómetro VLTI. Estas herramientas capturaron la imagen del nuevo objeto de forma nítida. Guillaume Bourdarot, investigador del Instituto Max Planck, resaltó la utilidad de la tecnología GRAVITY+.
Bourdarot indicó que dicha actualización permitió distinguir el planeta de forma clara a pesar de su cercanía con el astro. Estas herramientas permiten ver cómo los embriones de cada planeta atraen material del disco para crecer. La gravedad de los cuerpos acumula el gas y el polvo.
La investigación revela además la sospecha de un tercer planeta en formación en una zona más alejada del disco. Chloe Lawlor indicó que existe una brecha estrecha en el polvo estelar que podría esconder un planeta con una masa similar a la de Saturno.
Los científicos esperan que el futuro Telescopio Extremadamente Grande de ESO mejore los resultados. Este equipo permitiría obtener imágenes directas de otros cuerpos en desarrollo en un futuro cercano.
