
La arena del desierto dejó de ser un material descartado en la construcción. Nuevas tecnologías permiten su uso en concreto y mampostería. Este avance impulsa soluciones sostenibles en regiones áridas y reduce el impacto ambiental del sector.
Durante años, la arena desértica se consideró inadecuada. Su granulometría fina y forma redondeada impedían la cohesión estructural. Hoy, procesos químicos y físicos corrigen esas limitaciones y abren nuevas posibilidades.
El uso de materia prima local disminuye la huella de carbono. También reduce costos logísticos. Además, frena la extracción intensiva en ríos y costas, una práctica que afecta ecosistemas.
A continuación, nueve iniciativas que impulsan este cambio:
1. Ladrillo geopolimérico con arena del desierto
Un estudio liderado por el Dr. Maher Omar en la Universidad de Sharjah demostró en 2023 la viabilidad de estos ladrillos. Utilizan ligantes activados por álcalis.
El proceso cura a temperatura ambiente. Esto elimina el tratamiento térmico y reduce emisiones de CO₂. El material muestra mayor durabilidad en ambientes marinos. Su resistencia supera modelos tradicionales. Se encuentra en fase piloto.
2. ClimateCrete: concreto con huella negativa
La startup surgió en la Universidad KAUST en Arabia Saudita. Su tecnología captura CO₂ durante la producción.
El material reduce emisiones hasta en 60%. También elimina costos por importación de arena. Se probó en proyectos como NEOM. La empresa indica que el proceso requiere poca agua y no genera subproductos. Su expansión global enfrenta retos de costo fuera del Golfo Pérsico.
3. Concreto con arena nanomodificada
Investigadores de la Universidad Jiaotong de Lanzhou desarrollaron esta técnica. Utilizan nanosílice para reforzar la arena eólica.
El resultado es un concreto de alta resistencia. La tecnología facilita obras en zonas remotas como el desierto de Gobi. Reduce impacto ambiental y mejora la logística. Aún se encuentra en pruebas.
4. Bioconcreto Botanical SandCrete
Desarrollado en la Universidad de Tokio, este método mezcla arena con lignina. La técnica usa prensado en caliente.
El proceso genera bloques densos y ecológicos. El proyecto busca escalar su producción con apoyo de una universidad noruega. El objetivo es reducir emisiones y evitar extracción intensiva.
5. Finite: material reutilizable
Creado en el Imperial College London en 2018, convierte arena del desierto en estructuras sólidas.
El material utiliza aglutinantes orgánicos. Permite triturar y reutilizar los elementos. Se orienta a infraestructuras temporales y refugios. Aún requiere certificaciones para uso permanente.
6. Polyblocks: bloques tipo lego sin agua
La empresa alemana Polycare desarrolló este sistema. Usa hasta 90% de arena local y resinas.
El proceso no requiere agua. Los bloques encajan sin mortero. Esto permite construcción rápida con mano de obra local. La tecnología se validó en Namibia desde 2016. Se utiliza en viviendas e infraestructura.
7. Biocemento con bacterias
El método biocemento utiliza microorganismos para solidificar arena. La empresa Biomason lo lleva a escala industrial.
El proceso forma ladrillos en 72 horas. No requiere hornos. Reduce 90% de energía y elimina emisiones de CO₂ frente a métodos tradicionales. Usa bacterias como agente aglutinante.
8. Solar Sinter: impresión 3D con sol
El proyecto del diseñador Markus Kayser utiliza energía solar. Una lente concentra luz para fundir arena.
El resultado es vidrio sólido creado por impresión 3D. Este avance valida el uso de recursos in situ. La tecnología influye en proyectos espaciales de la NASA y la ESA.
9. Arenito artificial con impresión 3D
La empresa D-Shape desarrolló esta tecnología. Utiliza un ligante de magnesio para unir granos de arena.
El proceso crea estructuras similares a roca. La tecnología se validó para construcción en la Luna. También se aplica en arrecifes artificiales y obras complejas.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
