
El rey Carlos III inauguró una pista costera de 4.327 km que rodea toda Inglaterra. El recorrido se convirtió en el más largo del mundo en su tipo. La obra marca un avance en acceso público y uso recreativo del territorio natural.
El proyecto, denominado King Charles III England Coast Path, conecta por primera vez toda la línea costera inglesa en un trayecto continuo. La iniciativa permite que cualquier persona llegue al litoral en distintos puntos y camine junto al mar sin interrupciones.
A lo largo de la ruta, los visitantes recorren ecosistemas diversos. El trayecto incluye pantanos salinos, playas, acantilados, dunas y ciudades históricas. Entre los puntos más destacados figura Seven Sisters, en el sureste, conocida por sus acantilados blancos y ahora integrada a una nueva reserva natural.
Un proyecto que tardó casi dos décadas
La construcción se extendió durante cerca de 18 años. El plan inició en la administración de Gordon Brown. Requirió cambios legales y atravesó varios gobiernos.
Aunque muchos tramos ya existían, más de 1.600 km se construyeron o adaptaron. Se incorporaron pasarelas, puentes y mejoras en accesibilidad. El objetivo consistió en acercar el recorrido a la costa y eliminar barreras.
Para febrero de 2026, más de 3.200 km estaban abiertos al público. Los segmentos restantes siguen en fase final de desarrollo.
Acceso ampliado a zonas antes restringidas
Uno de los cambios clave fue la creación de la franja costera. Esta medida permite el acceso a áreas entre la ruta y el mar. Incluye playas, dunas y acantilados que antes tenían restricciones.
En esos espacios se autoriza caminar, hacer picnics y usar dispositivos de movilidad. Sin embargo, actividades como acampar o andar en bicicleta mantienen limitaciones.
El proyecto también incorporó mejoras para personas con movilidad reducida. Esto amplió el acceso a sectores que antes resultaban difíciles de recorrer.
Adaptación al cambio climático
La ruta cuenta con un sistema llamado roll-back. Este mecanismo permite mover el trazado hacia el interior en caso de erosión o deslizamientos.
El sistema ya mostró utilidad. En Dorset, una sección se dañó por lluvias intensas. En pocas semanas se habilitó un desvío y luego se construyó un nuevo tramo.
Retos y conexiones futuras
En algunos puntos persisten interrupciones puntuales. En el noroeste, los caminantes deben cruzar el río Mersey en ferry. En el sur de Devon, el paso se realiza a pie durante marea baja.
El recorrido también se enlaza con otras rutas. Destaca la conexión con la pista costera de Gales, inaugurada en 2012. En conjunto, estos caminos abren la posibilidad de un circuito continuo alrededor de Gran Bretaña.
Ese trayecto superaría los 14.000 km. Completarlo a pie tomaría cerca de dos años.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
