AFP . 3 mayo
Un gran número de individuos armados atacaron la aldea de Kodyel, en Burkina Faso.
Un gran número de individuos armados atacaron la aldea de Kodyel, en Burkina Faso.

Burkina Faso. Un ataque mató al menos una treintena de civiles en una aldea del este de Burkina Faso, uno de los más sangrientos perpetrado, presuntamente, por yihadistas desde 2015, una semana después de la ejecución de dos españoles y un irlandés en esa región.

"Un gran número de individuos armados atacaron la aldea de Kodyel (...), dejando varias decenas de muertos entre la población civil", indicó a la AFP una fuente de seguridad.

Un responsable regional del grupo de autodefensa local, los Voluntarios de la Defensa de la Patria (VDP), confirmó el ataque, informando al menos "de 20 a 30" muertos.

"Es un balance provisional, ya que la gente huyó de la aldea", indicó por su parte un miembro de este grupo de civiles que apoyan al ejército en la lucha contra los yihadistas.

Este último también evocó "una treintena de muertos, hombres y mujeres", y precisó que había "una veintena de heridos, entre ellos varios de gravedad".

“Esta masacre podría haberse evitado”, ya que “se alertó hace días de la presencia de terroristas en la zona”, agregó y aseguró que algunos habían amenazado a los lugareños que los denunciaban o animaban a los voluntarios que luchan contra ellos.

Según la fuente de seguridad, "se puso en marcha una operación para garantizar la seguridad de la población y localizar a estos individuos cuando los VDP dieron la alerta".

El responsable regional de los VDP dijo a la AFP que "el ataque tuvo lugar esta mañana temprano, cuando algunas personas estaban todavía en sus casas".

"Decenas de hombres irrumpieron en el pueblo y prendieron fuego a las casas mientras otros vigilaban, dispararon contra la gente indiscriminadamente", explicó.

Unas 15 personas que resultaron heridas en el ataque "fueron evacuadas al hospital de Fada N'Gourma", agregó.

Este ataque es uno de los más sangrientos desde el inicio de las acciones yihadistas en Burkina Faso hace seis años.

El 1.° de enero del 2019, individuos armados no identificados atacaron la aldea de Yirgou, en el norte de Burkina Faso, matando a seis personas, entre ellos al jefe de la aldea.

Las acciones de represalia posteriores entre comunidades dejaron 50 muertos, según el balance oficial, aunque organizaciones de la sociedad civil hablan de más de 70 fallecidos.

En noviembre del 2019, una emboscada contra un convoy que transportaba a empleados de una compañía minera canadiense dejó 37 muertos y 60 heridos en el este.

El nuevo ataque llega una semana después de una emboscada contra una patrulla contra la caza furtiva en el eje Fada N’Gourma– Pama, en el que dos periodistas españoles y un defensor de la fauna irlandés fueron “ejecutados por los terroristas”, según las autoridades burkinesas.

Burkina Faso, el país más pobre de África occidental, registra ataques yihadistas desde 2015, al igual que sus vecinos Malí y Níger, perpetrados por grupos afiliados a la organización Estado Islámico (EI) o a Al–qaeda.