Arturo Pardo V.. 4 marzo
La presencia de amoniaco estará en refrigeración de escala industrial y no en la de las viviendas. Foto: Shutterstock
La presencia de amoniaco estará en refrigeración de escala industrial y no en la de las viviendas. Foto: Shutterstock

La refrigeración natural era la que se usaba años atrás, casi que cuando se creó su aplicación. Se basaba principalmente en el uso de CO2, hidrocarburos, agua, cloruro de metilo, dióxido de sulfuro y amoniaco. Se utilizaba no solo para mantener fríos y frescos los alimentos y bebidas sino también en aires acondicionados, salas de operación y para la conservación de muestras de laboratorios y medicamentos.

¿Por qué dejaron de usarse estos componentes? Principalmente porque eran dañinos para el ser humano, más que dañinos tóxicos. ¿Y quién quiere intoxicarse por la refrigeradora que tiene en la casa? Pues nadie.

Fue entonces que se dio paso al uso de otras mezclas orgánicas, con elementos como halógenos, carbono y flúor. ¡Ah, muy bien! Son incoloros, sin olor, no flamables y no corrosivos, por lo cual no representan una amenaza para los humanos.

El asunto, sin embargo, no quedó resuelto, pues, para el planeta esta composición sí representa daños; especialmente para la capa de ozono, ya que contiene cloro. Además, por su larga vida en la atmósfera, aumenta el calentamiento global.

Debido a los perjuicios que conlleva, internacionalmente se está estableciendo un compromiso de retomar el uso de refrigerantes naturales, con la intención de cumplir con el Protocolo de Montreal, para recuperar la capa de ozono al año 2050. Ahora entonces se quiere retomar el uso para refrigeración industrial, almacenaje frío, en procesos alimenticios y también en refrigeración comercial.

El amoniaco es quizá el refrigerante natural que quiere usarse más, especialmente por ser muy eficiente. Eso sí, no se usa en procesos de refrigeración en las viviendas.

Sin embargo, por su potencial afectación al ser humano, la decisión de usarlo debe venir acompañada de una norma para su instalación.

Costa Rica de primero

En Costa Rica, hay un grupo de 17 expertos a cargo de la Norma Nacional para las Instalaciones de Refrigeración por Amoniaco.

El grupo fue creado y promovido por el Instituto de Normas Técnicas (Inteco) y cuenta con la participación de dos profesionales del TEC: el ingeniero en refrigeración, Óscar Monge, y el Ingeniero Rodolfo Elizondo, profesor de la institución y cabeza del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas.

Monge explica que la intención es que, en unos meses, este proyecto se convierta en ley, igual a como se ha hecho en otros ámbitos, como el Código Eléctrico.

En otros países, como Estados Unidos, ya está en vigencia la práctica de retomar los refrigerantes naturales, con su respectiva norma. En Centroamérica y el Caribe, sin embargo, Costa Rica es la primera nación en crear su propia norma país para reducir el calentamiento global.

El compromiso adquirido busca eliminar por completo los refrigerantes halógenos para el 2020, por lo que la meta está a la vuelta de la esquina.