
¿Recibe hoy su FCL y no sabe qué hacer con él? No es poca cosa: ese dinero es fruto de su trabajo de los últimos cinco años. El Fondo de Capitalización Laboral (FCL) es un ahorro laboral al que podemos acceder los trabajadores asalariados cuando se termina la relación laboral o cada quinquenio.
En marzo del 2026 se cumplió un nuevo retiro masivo del FCL. Si usted forma parte de quienes alcanzaron ese quinquenio y ya solicitó el dinero, los depósitos empezarán a llegar a partir del miércoles 1.º de abril.
Este dinero (el FCL) es suyo, es parte de su esfuerzo y de su historia laboral. Y vale recordar lo esencial: el FCL funciona como “apoyo si pierde trabajo” y, si usted no lo necesita, no está obligado a retirarlo.
— BN Vital
Ahora bien, aquí viene lo importante: ¿qué hacer con ese dinero?
El uso del FCL dependerá de sus necesidades actuales, sus objetivos financieros y también de sus decisiones de consumo. Por eso, antes de mover incluso un colón, vale la pena tomar una pausa y hacerse preguntas simples pero muy importantes como por ejemplo:
⇒ ¿Tengo deudas que me están “ahogando” financieramente?
⇒ ¿Hay algún gasto urgente que no puedo postergar?
⇒ ¿Puedo ahorrar o invertir una parte o todo el dinero?
⇒ ¿Puedo darme “algunos gustitos” sin comprometer mi estabilidad financiera?
Tener claras las respuestas a estas u otras preguntas le ayudará a sacarle mejor provecho a este ahorro. Por eso, la operadora BCR Pensiones sugirió que, antes de retirar el FCL, haga un presupuesto y planifique.
En mi caso, por ejemplo, cumplo cinco años en la misma empresa a mitad del 2026. Es mi primer quinquenio y, siendo sincera, ya me hice varias preguntas: ¿dejo el dinero en mi operadora de pensiones y lo solicito cuando lo necesite? ¿Lo retiro para empezar una pensión voluntaria o mejor uso una parte para comprarme algo y el resto para abrir un certificado de depósito a plazo (CDP)?
Tal vez usted está en las mismas que yo, cuestionando qué hacer con el dinero y, pese a esto, las respuestas al final variarán según las finanzas de cada uno.
De hecho, hay personas que apenas reciben el FCL lo usan para pagar deudas elevadas o cubrir urgencias (desempleo, salud), y eso también es válido e incluso suele ser lo más inteligente pues da un respiro inmediato a las finanzas.
Pero si ese no es su caso −si tiene cierto margen−, aquí le dejo algunas ideas de lo que se puede hacer con el dinero del FCL.
Eso sí: recuerde que la decisión final es suya y debe responder a su tranquilidad financiera.
Dejarlo en la operadora de pensiones
Si no retira el fondo cuando deja de laborar para una compañía o cada vez que cumple cinco años de labores continuas para un mismo patrono, puede solicitar el FCL cuando desee. Estos recursos no tienen plazo de caducidad.
Eso sí, hay un detalle importante: no puede acceder a los aportes del nuevo patrono, en caso de que se haya reincorporado al mercado laboral, o a los recursos correspondientes a un nuevo periodo de acumulación, cuando se trate de un quinquenio.
Mantener el FCL en la operadora de pensiones podría funcionar como respaldo en caso de desempleo o transición laboral, según la Superintendencia de Pensiones (Supén). Cuando decida retirarlo, recibirá los aportes de su patrono más los rendimientos a la fecha de cumplimiento del cese o quinquenio.
Usarlo para una pensión voluntaria
Otra opción es retirar el FCL y destinar una parte a abrir un fondo de pensión voluntaria. Según la operadora de pensiones BN Vital, esta es una forma simple de darle años a su ahorro y acercarse a esa libertad financiera que nace de planear con tiempo.
El objetivo de estos planes es complementar la pensión básica y la obligatoria, con el fin de evitar un deterioro en la calidad de vida al momento de la jubilación.
Ahora bien, tenga presente que si quiere realizar un retiro anticipado (total o parcial) de los recursos acumulados en su cuenta de ahorro voluntario, puede hacerlo luego de haber cotizado durante al menos 66 meses.
Si eventualmente en el futuro usted quiere retirar sus recursos porque cumple con el mínimo de permanencia en el fondo pero tiene menos de 57 años, deberá cancelar al Estado los beneficios fiscales disfrutados.
Invertirlo en un CDP
El certificado de depósito a plazo (CDP) es uno de los instrumentos financieros de bajo riesgo que se ofrecen en el mercado nacional, por tanto sus rendimientos son relativamente conservadores si se compara con otros instrumentos más sofisticados.
El funcionamiento del CDP es simple: usted define cuánto dinero invertir, en qué moneda y por cuánto tiempo. A cambio, la entidad financiera le paga una tasa de interés. Al final del plazo pactado, recibirá su dinero más los intereses.
Aquí el punto clave es este: antes de abrir un CDP, tenga claro para qué quiere ese dinero. Esto le ayudará a decidir si debe invertir en colones o dólares y por cuánto tiempo puede dejarlo en el instrumento.
En general, entre mayor sea el plazo, mejores serán los rendimientos.
No hay una única decisión correcta
El FCL puede ser una oportunidad para ordenar sus finanzas, reducir deudas o incluso empezar a construir un ahorro más sólido. Y no tiene que elegir una sola opción: también puede hacer una combinación.
De hecho, BN Vital recomendó que, si le es posible, reparta el FCL en tres: una parte para resolver (deudas/pendientes), otra para ahorrar y otra para disfrutar.
