Ivannia Varela. 12 julio

(Video) +cotas: ¿Los gatos son un riesgo por la toxoplasmosis?

Muchas personas se privan de tener un gato por temor a que les transmitan la toxoplasmosis, una enfermedad que puede ser muy peligrosa para las mujeres embarazadas y provocar malformaciones en el feto.

¿Qué hay de cierto en esto? De acuerdo con la veterinaria Adriana Chacón, antes de tomar decisiones equivocadas en relación con la convivencia con nuestras mascotas, lo primero que debemos hacer es comprender bien que este mal se atribuye a un parásito llamado Toxoplamsa gondii. Algunos animales como los gatos, aves y roedores, por ejemplo, pueden ingerirlo mediante el consumo de carne o agua contaminada.

Cuando el animal defeca, libera ese microorganismo. Sin embargo, para que este sea una fuente de contaminación, debe esporular (reproducirse, duplicarse) y este proceso tarda entre 24 horas a cinco días. Ahí es donde se presentaría el problema.

Por lo general, muchos gatos podrían infectarse y nadie se daría cuenta de ellos (pasa como enfermedad asintomática).

El parásito solo se libera mediante los excrementos la primera vez que el felino se contagia y lo hace alrededor de la tercera semana de haber consumido el microorganismo.

Si se diera una reinfección en un gato sano, el patógeno ya no sería liberado, aclaró Chacón.

“La mayoría de personas han estado en contacto con el parásito alguna vez en su vida y adquieren anticuerpos. En alguien sano, por lo general, la infección pasa como un resfrío. En pacientes inmunosuprimidos o embarazadas, el daño sí puede ser severo. Por eso, la mayoría de ginecólogos incluyen entre las pruebas, la de toxoplasmosis cuando una mujer está esperando un bebé o desea concebir”, aclaró Chacón.

Los gatos callejeros serían los más propensos a adquirir el toxoplasma, debido a que están más expuestos a consumir agua contaminada y presas que tengan el parásito, como es el caso de algunos ratones.

Con los gatos caseros, las probabilidades de contagio son pocas. Un veterinario podría despejar dudas al revisar el historial del animal y realizar análisis sanguíneos.

“Muchos me preguntan: ‘¿tengo que deshacerme del gatito?’. La respuesta es no. Tener un gato en la casa o tocarlo no hará que nadie se contagie, las heces frescas no son contagiosas”, insistió la especialista.

Consejos

¿Qué sí debemos hacer? Para prevenir la toxoplasmosis y otras enfermedades, las recomendaciones son simples: recoger los excrementos diariamente (que no estén al aire libre más de 24 horas), que las mujeres embarazadas utilicen guantes al limpiar las cajas de arena, mantener como norma el lavado de manos, cambiar con regularidad el agua de la mascota, preferir el alimento comercial y evitar que el gato salga de cacería.

Si se le suministra carne a la mascota, este tipo de comida debe cocinarse 10 minutos a 60°C o congelarlo por lo menos dos días a -20°C.

Las personas también deben ser cuidadosas a la hora de consumir y preparar carnes y, de igual manera, es vital lavar las frutas y verduras porque estas podrían haber tenido algún tipo de contacto con excremento contaminado.