Lo chiva de la vida

Reto No Sugar en #lochivadelavida: ¿Dieta loca o cambio de vida?

Iniciar un cambio de vida nutricionalmente no es tan simple como se dice. Es válido buscar ayuda pero no a costas de dietas locas o falsas promesas. Miguel Gatica me contó su historia y la razón por la que miles los siguen tras su cambio radical

Estoy casi segura de que todos o al menos la mayoría hemos escuchado hablar del “Reto No Sugar”. Sí, una página en Facebook que se hizo famosa hace un tiempo atrás por retar a la gente a no consumir azúcar a cambio de obtener una millonaria recompensa.

Invité a Miguel Gatica, el autor intelectual detrás de un movimiento criticado por algunos y amado por miles, a conversar en #lochivadelavida para descubrir la razón por la que más de 71.000 personas siguen su página en Instagram y 103.000 lo hacen a través de Facebook, a pesar de que ya no exista dinero de por medio.

Algo que sí desea dejar claro el joven empresario es que no se trata de una dieta loca, sino de un movimiento que busca ayudar a la gente a empoderarse a través de un cambio en el estilo de vida.

“Es una propuesta de empoderar a la gente para que aprenda a comer mejor. Tener educación en estos temas nos permite tener una mejor calidad de vida física y mental. Es educación básica para la vida, no se trata solo de una moda. Nos alimentamos todos los días”, comentó.

Así que aquí vamos. Un poquito de su historia y su replanteamiento tras tres años moviendo masas.

Gatica era un tico como muchísimos otros con problemas de sobrepeso desde joven, tabaquismo y dificultades personales. Tan igual al resto que para el año nuevo del 2016 se hizo la promesa de cambiar de estilo de vida, y de nuevo igual a muchos no sabía por dónde iniciar.

Su primera opción fue una dieta loca, obviamente no sabía muy bien en lo que se metía. Sí, perdió muchos kilos de grasa pero al alto precio de consumir mucha de su masa muscular, y con ello llegaron los llamados efectos rebote.

Fue hasta que acudió donde un experto en nutrición que inició un cambio de rumbo. Aprendió aspectos básicos y claves para elegir alimentos más saludables.

Aprender a leer etiquetas le cambió la vida. “Me di cuenta que el azúcar añadido está en casi todos los productos de supermercado. No es que sea mala, lo dañino es el exceso. El problema es que cada producto tiene un poquito y todo se suma”.

“Me explotó la cabeza cuando me enteré que una gaseosa puede tener hasta 16 cucharaditas de azúcar. Ese tipo de detalles me impactaron”, continuó.

Cuenta que luego de asesorarse con expertos fue que decidió crear la página de Reto No Sugar.

Todo inició con información general, nada del otro mundo, solo aprender a comer bien. Nada de dietas locas de galleta soda y lechuga, sino de aprender a tener una buena relación con los alimentos.

Miguel afirma que aunque lleve el nombre de Reto No Sugar lo que busca el movimiento es reducir el consumo de alimentos ultra procesados, como el azúcar, la harina refinada y el aceite, a través de la preferencia de comida “real”, ejercicio y salud mental.

Al inicio, en el 2018, la premisa del reto sí consistía en cuatro semanas sin consumir azúcar añadida. Tres años más tarde evolucionó a cuatro semanas priorizando alimentos de alta calidad y evitando aquellos ultra procesados, comida chatarra o similares.

En el 2018 y 2019 fue cuando Miguel lanzó recompensas millonarias de su propio bolsillo, pero jamás se imaginó la cantidad de gente que se iba a involucrar. Lo hizo de esta manera para animar a quienes solo a través de premios se animarían a cambiar su vida.

Dice que la forma cómo expresa sus mensajes nunca lo han hecho amigo de los patrocinadores. Sin embargo, confesó que algún momento tuvo un acercamiento con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), que si bien no se concretó, lo hizo llorar de la emoción.

“¡Qué rajado que lo que yo estaba haciendo tuviera el potencial de impactar a tantísima gente! Tenía miles de seguidores y ellos (CCSS) lo vieron”, recuerda con tono de felicidad en sus palabras.

“El objetivo siempre fue que la gente tomara decisiones consientes e informadas, no como las que yo tomé en un inicio. Aún es muy complicado tratar de hacer las cosas bien. Hay demasiada información que lo bombardea y muchas cosas que las marcas no dicen”, alega.

Miguel asegura que aunque la presentación de su información no sea la más seria su contenido sí lo es.

“Todo el contenido del Reto está basado en información de American Diabetes Association, Organización Mundial de la Salud, y profesionales en nutrición. No es nada loco, no es una dieta, lo que propongo es que la gente aprenda a elegir los alimentos más nutritivos para que tengan un estilo de vida saludable”.

¿A qué se debe el hecho de que tenga más seguidores que un experto en nutrición?

“Bueno, la forma en la que digo las cosas hace la diferencia y es lo que genera que tanta gente siga el proyecto. La conexión se ha generado por el lenguaje que utilizo y las experiencias duras de vida que la gente ya conoce.

Motivo a la gente a tener un cambio de vida a través de un lenguaje más coloquial si se quiere.

Además de filtrar la información a solo aquello que tiene evidencia científica, así les evito pasar por lo que yo pasé. Ese respaldo es lo que me permite decir las cosas como son, aclararle a la población que no necesariamente todo lo que dice saludable lo es”, afirma.

¿En qué consiste un reto?

“El reto es muy distinto, ha evolucionado. Es un producto digital y gratis, al ser parte del Reto la gente adquiere el compromiso de tratar de estar saludable.

Independientemente de seguir con el nombre Reto No Sugar, ahora se enfoca más hacia lo que sí se puede hacer.

Es un campamento virtual de cuatro semanas. Cada reto tiene una sensación como de año nuevo, cuando uno tiene metas o proyectos, así se siente arrancar un reto.

Es increíble la motivación que tiene la gente y cómo se ayudan. Para mí todavía es algo irreal y me cuesta cuantificar el impacto que tiene. Yo pongo motivación, pero tener a 15.000 personas esperando para empezar a comer saludable es más que gratificante”, concluyó Miguel.

  • Es un campamento virtual de en promedio cuatro semanas a través de la red social de Facebook. Las fechas se publican en esa misma red.
  • Costo: el reto es gratuito, pero se necesita de un proceso de inscripción para poder ser parte de un grupo privado desde el cual se compartirá toda la información necesaria. 
  • El reto genera una comunidad de apoyo y retroalimentación, que en esencia es lo que mantiene la motivación de completar el tiempo del reto. 
  • Reglas del juego: las mismas instrucciones básicas en alimentación que dan los nutricionistas y médicos todos los días. La diferencia es que aquí tienen una motivación de grupo para seguirlas. 
  • Ingreso promedio de cada reto es de 15.000 personas. 
  • Premisa: aprende a consumir alimentos más nutritivos en cuatro semanas.    

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