
La formación universitaria está dejando de concentrarse únicamente en transmitir conocimientos. Frente a un entorno profesional marcado por la tecnología, la innovación y problemas cada vez más complejos, aprender a aplicar lo aprendido, trabajar con otras disciplinas y transformar una idea en una solución se vuelve parte fundamental de la preparación profesional.
En Universidad Fidélitas, estudiantes de Ingeniería Mecatrónica, Ingeniería en Seguridad Informática o Ciberseguridad e Ingeniería en Sistemas llevan ese principio a la práctica mediante el Tanque de Pensamiento IoT, un espacio en el que pueden experimentar, construir prototipos y desarrollar soluciones para problemas cotidianos.
Para convertir sus ideas en proyectos, los estudiantes cuentan con el acompañamiento de Esteban Marín, profesor de Ingeniería en Sistemas de Computación y coordinador académico del Área de Programación de Universidad Fidélitas, quien los orienta conforme surgen dudas. Entre las iniciativas desarrolladas se encuentran un simulador de sismos y un bastón con sensores de proximidad para personas con discapacidad visual.
Los proyectos permiten observar en pequeña escala cómo funciona este modelo educativo: la Metodología STEM de “aprender haciendo” guía la experiencia práctica; los lineamientos internacionales de la iniciativa CDIO respaldan y fortalecen su aplicación; y la relación con Babson Collaborative complementa la formación con herramientas orientadas al pensamiento y la acción emprendedora.
STEM: aprender mientras se crea una solución
El punto de partida es enfrentar un problema. En el Tanque de Pensamiento IoT, estudiantes de distintas carreras combinan conocimientos de ciencia, tecnología, ingeniería y matemática para investigar, experimentar y construir posibles respuestas.
No reciben necesariamente una solución predeterminada. Deben probar y también equivocarse. El error forma parte del proceso porque obliga a revisar decisiones, investigar nuevas alternativas y volver a experimentar.
Monserrat Martínez, estudiante de Ingeniería Mecatrónica, explica que esta dinámica le ha permitido aprender de los errores y encontrar nuevas formas de resolver los problemas que aparecen durante el desarrollo de cada proyecto.
Para hacerlo posible, los participantes cuentan con el acompañamiento de docentes y pueden utilizar el Laboratorio de Innovación de Universidad Fidélitas para construir, realizar pruebas y experimentar con los recursos requeridos por cada iniciativa.
Ese contacto directo con materiales, componentes, sensores y programación convierte conceptos vistos en clase en experiencias concretas.
CDIO respalda la Metodología STEM
La Metodología STEM de Universidad Fidélitas se aplica en todas sus carreras y está respaldada por los lineamientos internacionales de la iniciativa CDIO, cuyo nombre corresponde a Conceive, Design, Implement and Operate: concebir, diseñar, implementar y operar.
Universidad Fidélitas forma parte de esta iniciativa internacional. Sus principios fortalecen la aplicación de la Metodología STEM al conectar el conocimiento con experiencias prácticas en las que los estudiantes conciben soluciones, las diseñan, las implementan y las ponen a prueba.

El Tanque de Pensamiento IoT permite observar ese modelo en acción. En un proyecto como el bastón con sensores de proximidad para personas con discapacidad visual, primero se identifica una necesidad; después se plantea una solución, se seleccionan componentes, se programa, se construye un prototipo y se realizan pruebas para determinar qué funciona y qué debe modificarse.
Así, CDIO respalda la forma en que Universidad Fidélitas lleva su Metodología STEM a la práctica, conectando el conocimiento académico con procesos de diseño, experimentación, implementación y resolución de problemas.
Chelsea Cundumi, estudiante de Ciberseguridad, encontró además una oportunidad para explorar campos que inicialmente no asociaba directamente con su carrera.
“La experiencia me ha permitido explorar áreas de mi carrera relacionadas con la protección de componentes electrónicos, sensores, sistemas programables, cableado y conexiones”, explicó.
La interacción entre distintas disciplinas también reproduce una dinámica habitual del entorno profesional: una solución tecnológica difícilmente depende de una sola especialidad.
De una solución a una oportunidad
Pero desarrollar una solución técnicamente viable constituye solo una parte del recorrido. La siguiente pregunta es: ¿puede esa idea generar valor para otras personas?
Ahí aparece un componente complementario de la formación: el pensamiento emprendedor.
Universidad Fidélitas forma parte del Babson Collaborative for Entrepreneurship Education, iniciativa de Babson College orientada a fortalecer la educación emprendedora mediante metodologías, herramientas y colaboración entre instituciones de educación superior.
Esta relación complementa la formación basada en STEM: además de desarrollar una solución, los estudiantes fortalecen su capacidad para identificar oportunidades, analizar necesidades y explorar cómo una idea puede generar valor económico o social.
Babson plantea el emprendimiento desde el concepto de Entrepreneurial Thought & Action, o pensamiento y acción emprendedora, que busca que las personas aprendan a identificar oportunidades y actuar frente a ellas incluso en escenarios de incertidumbre.
Ese enfoque no implica que todos los proyectos deban convertirse en empresas. Significa desarrollar la capacidad de preguntarse qué problema se está resolviendo, para quién tiene valor una solución y qué se necesita para llevarla más lejos.
Para Cundumi, el Tanque de Pensamiento le ha permitido precisamente poner a prueba sus ideas, identificar posibilidades de mejora y comprender cómo una propuesta tecnológica puede evolucionar hacia una solución con posibilidades de llegar al mercado.
Una formación que conecta conocimientos
El resultado es una secuencia que comienza mucho antes de construir un prototipo.
La Metodología STEM de Universidad Fidélitas conecta el conocimiento con la práctica mediante el “aprender haciendo”; los lineamientos internacionales de CDIO respaldan y fortalecen este modelo educativo, mientras que la relación con Babson complementa la formación con herramientas para desarrollar el pensamiento y la acción emprendedora.
En el camino, los estudiantes también desarrollan competencias como trabajo colaborativo, comunicación, creatividad, toma de decisiones y capacidad para aprender frente a situaciones que no necesariamente tienen una respuesta predeterminada.
Giancarlo Castro, estudiante de Ingeniería en Seguridad Informática, considera que este tipo de experiencias lo acerca a situaciones que podría enfrentar posteriormente en el mercado laboral.
“Para mí, iniciativas como estas son muy importantes porque nos ayudan a desarrollar nuestra creatividad para realizar proyectos. Aprendemos técnicas que son muy importantes para prepararnos para el mundo laboral”, comentó.
El Tanque de Pensamiento IoT funciona así como un laboratorio donde una idea puede equivocarse, transformarse, probarse y finalmente convertirse en una solución.
Más que obtener siempre un prototipo exitoso, el objetivo está en aprender durante el proceso. Porque frente a problemas profesionales que todavía no existen y tecnologías que seguirán evolucionando, saber una respuesta puede ser importante. Aprender a construirla puede ser todavía más valioso.