Fabrice Le Lous. 2 julio

Este jueves 2 de julio, el ministro de Salud, Daniel Salas, confirmó que el Gran Área Metropolitana (GAM) de Costa Rica experimenta transmisión comunitaria de SARS-CoV-2, el coronavirus que transmite la enfermedad covid-19. Este reconocimiento lo hace el Ministerio de Salud de forma precautoria para tomar medidas efectivas para gestionar esta nueva fase de contagios.

En junio de 2020, el notorio incremento de casos positivos de covid-19 en Costa Rica volvió a poner en alerta a un país que hasta mayo había sido ejemplo mundial de cómo gestionar la pandemia.

Con medidas ágiles y fuertes, tomadas cuando había 41 casos y cero fallecidos; con un sistema de salud centralizado que trabaja junto a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), la curva de contagios se llegó a aplanar al punto que en la semana del lunes 20 al domingo 26 de abril, únicamente hubo 35 casos nuevos. Y en todo el mes de mayo, el país registró 337 casos positivos.

No obstante, en los 30 días de junio, Costa Rica contó 2.403 casos nuevos. ¿A qué se debe esta alza significativa de contagios? ¿Cómo es esta transmisión comunitaria nueva en Costa Rica que ya estaba en Nicaragua y Panamá desde hace semanas?

En este Explicador detallamos qué es la transmisión comunitaria y qué medidas conlleva su gestión.

Este es el avance del covid-19 en Costa Rica (podés seguirlo de cerca todos los días en el especial del equipo de Data de La Nación):

Transmisión comunitaria

La Organización Mundial de la Salud (OMS) categoriza el estado de la pandemia en los países en cuatro fases:

Fase 1: No hay personas contagiadas en el país, pero se exhorta a las autoridades a tomar medidas preventivas y se prepara a la población para la llegada de casos.

Fase 2: Comienzan a llegar casos de personas contagiadas al país, de forma esporádica. Son casos importados; personas infectadas que ingresan al país por vía terrestre, aérea o marítima, provenientes de otros países donde ya hay circulación del nuevo coronavirus.

Fase 3: Hay clusters o grupos de contagio, pero se logra identificarlos y aislarlos. El país gestiona conglomerados de personas con covid-19 que comparten una ubicación geográfica y una exposición común. Para controlar esta fase e impedir que se pase a una fase cuatro, las autoridades deben trabajar con agilidad para aislar y hacer pruebas covid-19 a todas las personas que tuvieron o pudieron tener contacto con los ciudadanos de esos clusters. Se habla de transmisión local, pero se tiene conocimiento de aproximadamente un 90% del origen de todos los casos.

Fase 4: Transmisión comunitaria. Hay brotes mucho más grandes de transmisión dentro del país, y las autoridades pierden el rastro de la cadena de contagios. Hay transmisión constante y sostenida. El porcentaje de casos con origen conocido disminuye, y el covid-19 se expande hacia todo el país. El último riesgo es la posible saturación de los sistemas de salud.

Oficialmente, la GAM de Costa Rica ya se encuentra en la Fase 4 descrita por la OMS, mientras que otras zonas del país todavía se encuentran en la Fase 3.

El ministro ha precisado que, según las autoridades sanitarias de Costa Rica, podemos hablar de transmisión comunitaria cuando el porcentaje de pruebas positivas supera el 10% y llega hasta el 15%. En junio, esta cifra llegó a superar el 20%, y es mucho más alta en julio. Además, Salud ha confirmado que hasta el 2 de julio, un 65% de los casos covid-19 en Costa Rica están pendientes de investigación.

El país que ha realizado más pruebas covid-19 a su población es Islandia. Hasta este 30 de junio, ese país obtuvo 65.169 muestras para análisis. Esto es el 17,9% de su población total, que es de apenas 364.000 habitantes. Además, el país nórdico analizó 13.887 muestras de viajeros (Islandia no cerró sus fronteras. Uno de los aprendizajes más relevantes que Islandia puede enseñarle al mundo es que la mitad de sus casos positivos por covid-19 no presentaron síntomas. Es decir, si este escenario con un 50% de enfermos asintomáticos se replica en el mundo entero, es posible que vos y yo hayamos tenido y superado el covid-19 sin notarlo. Y sin buscar ayuda en los servicios de salud, más allá de los medicamentos normales para tratar una gripe o un resfriado.

La infectóloga pediatra María Luisa Ávila, ministra de Salud de Costa Rica entre 2006 y 2011, subrayó a principios de junio para este Explicador que la transmisión comunitaria es un fenómeno que llega “tarde o temprano” a los países.

“Puede ser que la podamos manejar lentamente”, explicó Ávila a comienzos de junio. “Es posible que ya haya una transmisión silente en la comunidad. Como este es un virus que en la mayoría de los casos no produce tanta sintomatología, y la sintomatología es tan variada, puede ser que ya se estén dando casos. Pero aquí lo importante es ver el número y el aumento en los casos que se van presentando diariamente. Y en el porcentaje de muestras positivas. Porque eso nos permite saber qué porcentaje eventualmente de la población se está exponiendo o no”.

Hasta el 30 de junio de 2020, el porcentaje de pruebas que salen positivas con covid-19 en Costa Rica era de 9,98% desde que comenzó la pandemia, según cálculos realizados con los datos oficiales que nos da el Ministerio de Salud todos los días.

Sin embargo, al calcular este mismo dato entre el domingo 21 de junio y este miércoles 24 de junio, estos son los resultados:

--Casos positivos entre los días 21 y 24 de junio: 302

--Total de muestras analizadas entre el 21 y el 24 de junio: 1.308

--Porcentaje de pruebas que salieron positivas entre el 21 y el 24 de junio: 23,08%

Además, estos son los datos nacionales de Covid-19 en Costa Rica tras el mes de junio:

--Total de cifras hasta el 31 de mayo: 1.056 casos / 18.198 descartados / total pruebas analizadas: 19,254

--Total de cifras hasta el 30 de junio: 3.459 casos / 29.161 descartados / total pruebas analizadas: 32.620

--Covid-19 en el mes de junio: 2.403 casos / 10.963 descartados / total de pruebas analizadas: 13.366

--Porcentaje de pruebas que salieron positivas durante el mes de junio: 17,97%

Para tener un ejemplo de esta cifra en un país que lidia con transmisión comunitaria avanzada, como Panamá, el 24,3% de las pruebas que se realizan allá son positivas, con actualización al 23 de junio de 2020.

Panamá, con una población de 4 millones de habitantes, acumuló 2.541 casos nuevos de covid-19 en los primeros 6 días de junio.

Medidas en caso de fase 4

Costa Rica se encuentra entre dos países que ya están en la fase 4 de la pandemia desde hace meses; con transmisión comunitaria. Panamá es ejemplo de qué se puede hacer para tratar de controlar esta fase, mientras que Nicaragua es ejemplo de una gestión lamentable, que representa un peligro mortal para sus ciudadanos.

Panamá, con una capital que es conector aéreo y marítimo mundial, registró su primer caso el 9 de marzo pasado. Se trataba de un señor de 64 años que había fallecido el día 8 de marzo por covid-19. Es decir, el virus llevaba días circulando en el país sin ser detectado por las autoridades sanitarias.

Para gestionar la crisis, Panamá impuso toques de queda de 5 a. m. a 5 p. m., se impuso una cuarentena estricta general, se cerraron las fronteras aéreas, marítimas y terrestres para civiles, se suspendieron todas las clases, se prohibieron eventos masivos, y poco a poco también se planean protocolos de reapertura económica.

En Nicaragua, el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo optó por hacer nada, básicamente. Hubo una campaña de visita casa a casa para repartir folletos que promueven el lavado de manos, pero hasta la fecha, no se ha declarado alerta sanitaria nacional, ni se ha instaurado ningún tipo de confinamiento o cuarentena en el país.

Las personas toman estas medidas de forma voluntaria, siguiendo de cerca la evolución de la enfermedad en otras latitudes.

De hecho, en Nicaragua el Gobierno incluso despide a reconocidos infectólogos por criticar la situación en los hospitales públicos, que suelen ser dirigidos por secretarios políticos sandinistas y no por médicos. En ese país se registran oficialmente 1.823 casos de covid-19 y 64 muertes. Por dos meses, el gobierno solamente reconoció 25 casos totales. Luego, a partir de mayo, Managua ha divulgado información semanalmente de la evolución de casos. Se pasó de 25 casos a 279; de 279 a 759; de 759 a 1.118; de 1.118 a 1.464; y de 1.464 a 1.823.

Por su parte, un Observatorio Ciudadano de covid-19 en Nicaragua, conformado por un equipo de profesionales de la salud, demógrafos y otros, calculó casi 6.000 casos hasta el 17 de junio, con 1.688 muertes por neumonía o sospechosas de ser por covid-19.

En Nicaragua se han registrado entierros exprés, y se sabe que la capacidad de muchos hospitales públicos está desbordada.

La exministra de Salud de Costa Rica, María Luisa Ávila, indica que en caso de experimentar la fase 4, Costa Rica debe seguir las mismas medidas que ha desarrollado hasta ahora, pero deben seguirse con más disciplina. También habla de la “autogestión” necesaria.

“Las medidas que hay que tomar son las mismas que se han tomado. Aquí entra muy en juego la autogestión de riesgo”, valora la infectóloga Ávila. “Si usted es una persona con factores de riesgo, si es fumador, si es obeso, si tiene cierta edad y tiene una enfermedad crónica, pues tratar de cuidarse más. Y para el resto de la población, el lavado de manos y el distanciamiento físico de 1,8 metros son las dos recomendaciones más sólidas que hay y las que tienen mayor cantidad de evidencia. Por supuesto que la mascarilla bien usada, con el cabello recogido y sin estar tocándola a cada rato, es una medida que ayuda. Lo mismo que la careta”.

Además, la médica Guiselle Guzmán, jefa del área de Salud Colectiva de la CCSS, puntualiza las siguientes medidas a tomar y sostener:

“En Costa Rica estamos en escenario o fase 3; sin embargo, de acuerdo a la evolución de la enfermedad, le corresponde al Ministerio de Salud determinar e informar el momento en que Costa Rica avance a fase 4 de transmisión comunitaria. Las medidas prioritarias de las fases 3 y 4 se basan en la estrategia ‘Muestreo (laboratorio) / Identificación de Casos y Aislamiento / Rastreo de Contactos’”.

Así las enumera Guzmán:

--Continuación del seguimiento de los contactos, especialmente en áreas de reciente identificación de la enfermedad, cuarentena de los casos y los contactos.

--Aplicación de medidas de autoaislamiento en caso de síntomas.

--Distancia personal prioritaria en personas vulnerables a complicaciones por covid-19 (enfermedades crónicas y factores de riesgo).

--Medidas de distanciamiento personal y social.

--Reconversión y expansión de servicios de salud.

Costa Rica debe estar alerta

Otro indicador importante en lo que respecta las enfermedades contagiosas es la tasa R (número básico de reproducción).

La tasa R de reproducción de una epidemia indica el número promedio de personas que contagia cada infectado durante todo el tiempo que en que es contagioso.

--Si la R es igual a 1, la cantidad de gente infectada no aumenta ni disminuye en el tiempo, y la epidemia está bajo control.

--Si la R es menor que 1, la epidemia está en camino de extinguirse.

--Si la R es mayor que 1, hay proliferación y puede llegar a haber un incremento exponencial de casos.

Costa Rica tuvo la tasa R más baja de Iberoamérica a mediados de abril, indica un análisis del Centro Centroamericano de Población de la UCR (CCP-UCR) en un artículo del pasado 4 de junio. Pero entrando a este mes, el país enfrentó un “preocupante R = 1,88 con tendencia ascendente”, describe la publicación. Esto quiere decir que cada enfermo infectaba a casi 2 personas sanas.

El siguiente gráfico, realizado por el Centro Centroamericano de Población de la UCR, compara las tasa R de 20 países de América más España:

Esta tasa R = 1,88 es extremadamente preocupante porque significa un potencial de duplicación cada 9 días en la cantidad de personas infectadas”, describe el estudio académico. “Es decir que el país podría pasar de los aproximadamente 30 casos diarios actuales a 240 a fines de junio, cantidad que desbordaría la capacidad del sistema para localizar contactos”.

El artículo escrito el 4 de junio pronosticó días con unos 240 casos positivos. El último día de junio, este martes 30, Salud notificó 190 casos nuevos. La cifra más alta registrada hasta este momento. Y en los dos días posteriores, correspondientes al mes de julio, los casos nuevos superaron el pronóstico realizado por la UCR.

“Al virus no hay que tenerle miedo. Hay que tenerle respeto”, subraya la infectóloga María Luisa Ávila. “Y la salud hay que cuidarla siempre. No solamente porque estemos en medio de una pandemia. El lavado de manos y la limpieza de superficies es de siempre. Urgen cosas del sentido común que se han realizado siempre, pero ahora hay que ponerlo a un nivel mucho más alto”.

El coronavirus está en Costa Rica, se contagia fácilmente y no se irá. La vacuna estaría lista no antes de 2021, y su producción y distribución global podría tardar más tiempo. Un país no puede permanecer totalmente cerrado, con medidas como las de Semana Santa en Costa Rica por más de un año o por dos años, pues esto derivaría en un aumento mucho más agudo del desempleo y la pobreza. En este sentido, las autoridades y los ciudadanos tienen responsabilidades compartidas para gestionar esta crisis.