
El Reino Unido puso fin al período de flexibilidad de un nuevo requisito migratorio y, desde este 25 de febrero del 2026, es más estricto con los visitantes, incluidos los ciudadanos costarricenses.
A partir de ahora, todos los ticos que viajen a Inglaterra, Escocia, Gales o Irlanda del Norte deberán tener aprobada la ETA UK, una autorización electrónica de viaje que se solicita mediante la aplicación oficial del Gobierno británico.
El costo es de 16 libras esterlinas (unos $21) y el pago se realiza con tarjeta de crédito o débito.
Aunque el requisito ya estaba vigente desde inicios de 2025, es ahora cuando las autoridades británicas dan por terminado el período de transición.
Antes, por ejemplo, las aerolíneas permitían abordar con solo haber solicitado la ETA, aunque esta no estuviera aprobada. Ahora eso ya no es posible: si no dispone de la autorización aprobada, no se le permitirá subir al avión.
La ETA se tramita siguiendo unos sencillos pasos desde la app oficial. En este enlace detallo el paso a paso.
La autorización tiene una vigencia de dos años o hasta que venza el pasaporte (lo que ocurra primero). Incluso si su pasaporte no es biométrico, puede solicitarla.
Permite estadías de hasta seis meses por visita en el Reino Unido, aunque —como siempre— la decisión final queda en manos del oficial de migración.
Si viaja en familia, cada persona debe contar con su propia ETA, incluidos los menores de edad y bebés.
En caso de realizar escala en un aeropuerto británico, podría no necesitarla si permanece en tránsito internacional y no pasa por controles migratorios. Sin embargo, si debe cambiar de terminal o aeropuerto y atravesar migración, sí será obligatoria. Conviene confirmarlo previamente con la aerolínea.
