Jairo Villegas S.. 10 enero

Shanghái, China. Cuando se recopila información sobre qué hacer en Shanghái, el tren de levitación magnética (Maglev) aparece en los primeros lugares de imperdibles.

Este es uno de los medios de transporte para salir del Aeropuerto Internacional Pudong, por lo que la emoción de visitar esta enorme y desarrollada urbe da inicio.

Tren maglev de Shanghái

Su última parada es la estación Longyang Road, donde hace trasbordo al metro para continuar su viaje a la ciudad.

Es un recorrido de unos 30 kilómetros, en que se tardan alrededor de siete minutos.

El costo en un solo sentido es de 50 yuanes, es decir, unos ¢4.200, mientras que ida y vuelta vale 80 yuanes (unos ¢6.600).

Nancy y yo tomamos el Maglev, con la adrenalina de un viaje a alta velocidad.

En poco tiempo el tren alcanzó los 300 kilómetros por hora; en cada vagón hay pantallas con la hora y la velocidad y es común que algunos de los pasajeros saquen sus celulares para hacer videos o fotografías.

Como pasajero, no se nota la velocidad; se pude observar por los ventanales sin mayor problema. Eso sí, es un buen condimento para empezar una visita en Shanghái.

Este tipo de transporte utiliza un gran número de imanes para la sustentación y propulsión, que se hace con levitación magnética.

¿Se atreve a usarlo?

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