Fiorella Masís. 19 noviembre

Así como muchas veces se le crítica por expulsiones infantiles y un carácter difícil de controlar, esta vez hay que decirlo: Mariano Torres NO mereció la expulsión ante el Santos de Guápiles.

Mariano Torres se pregunta así mismo y al árbitro por qué lo expulsaba a él en la acción ante Douglas López. Foto: José Cordero
Mariano Torres se pregunta así mismo y al árbitro por qué lo expulsaba a él en la acción ante Douglas López. Foto: José Cordero

La tarjeta roja fue injusta y seguramente producto de un famoso refrán: “Crea fama y échate a dormir”.

Sus antecedentes le jugaron una mala pasada, porque aunque la acción fue fuerte, el volante llegó a la disputa de la pelota.

Es más, si había una roja, debía ser para Douglas López, quien es el que llega al “planchetazo”.

La cara de Torres cuando le muestran la roja no es parte de una actuación, estoy segura que le sorprendió tanto como a los que estábamos viendo la transmisión del partido y que además tuvimos la oportunidad de revisar la jugada.

➡️Por esta vez, creo tenía razón Mariano.

Posted by Jose Alberto Montenegro on Wednesday, November 18, 2020

Lo más extraño fue que el árbitro central Cristian Rodríguez estaba frente a la jugada, pitó la falta contra Torres e inmediatamente decidió mostrarle la amarilla a Michael Barquero por reclamar.

Desde el pitazo hasta la expulsión del morado pasaron 31 segundos, pero él vio de primera mano la acción y necesitó medio minuto para decidirse de lo que finalmente fue una decisión errónea.

Todo eso lo pudo haber evitado si hubiera señalado mucho más rápido la infracción sobre el argentino.

Pero pesó mucho más el apellido, y en esta ocasión no fue para bien. Mariano se ha “ganado” una reputación difícil de borrar.Lo dicen sus 50 tarjetas en el fútbol nacional, entre amarillas y rojas, según datos del periodista Alex Gaitán.

No con esto quiero decir que hay razón para expulsarlo. Defender a Torres muchas veces ha sido difícil, imposible e inmerecido, y aunque ahora tampoco lo necesita, pues las tomas son claras, el arbitraje sí urge de poner el momento por encima del peso del jugador.

En alguna época le pasó a Jonathan McDonald y parece que el argentino tendrá que vivir con esa etiqueta.

Mientras tanto, así como recibió esa tarjeta injusta, de la misma forma debería corregirse el error y evitar una sanción, la cual le impediría jugar los últimos partidos de Saprissa en la fase regular.

Si el réferi se equivoca que no haga lo mismo el Tribunal Disciplinario.