Con el fin de informar a los patrocinadores sobre el avance de sus investigaciones, el Media Lab, del Instituto Tecnológico de Massachusetts MIT realiza dos veces al año un evento en el que estudiantes e investigadores demuestran el estado del arte de sus trabajo. El segundo evento del 2011 se realizó los pasados 12, 13 y 14 de octubre y tuvo como tema: “Entender redes que entienden redes” (Understanding Networks Understanding Networks).
El tema, se escogió fundamentalmente por dos motivos. El primer motivo es evidente: la vida en la actualidad cada vez más se refiere al establecimiento de redes, conexiones e interacciones. Hay redes neuronales, productivas, de influencia, urbanas, sociales, afectivas, biológicas, de salud. Y las tecnologías digitales que permiten establecerlas, dinamizarlas, mantenerlas y potenciarlas. Veamos un par de ejemplos que se presentaron en el evento:
Ecosistemas de las redes sociales.
De acuerdo con Ethan Zuckerman, dependiendo de cómo termine, el 2011 podría ser recordado como el año en que cambiaron las relaciones sociales tal como las hemos conocido hasta el momento. La tecnología está posibilitando cambios sociales sin precedentes. Los acontecimiento de Libia y Egipto, pero sobre todo en Túnez, así lo demuestran. La complejidad de los procesos que subyacen a esas revoluciones sociales son difíciles de comprender pues incluyen factores históricos, culturales y circunstanciales.
Sin embargo, es innegable la forma en que la tecnología digital potencia el establecimiento de redes que provocan cambios profundos en las relaciones de poder. Las redes sociales se han convertido en ecosistemas en los que convergen las personas y muchas tecnologías y medios: periódicos, blogs , televisión, FB, correo, teléfono, videos, imágenes. El objetivo de Zuckerman es comprender estos ecosistemas para diseñar mejores herramientas y medios que puedan utilizar las poblaciones menos favorecidas en su propio beneficio, aprendizaje y autoconocimiento.
Por otra parte, Sep Kamvar, quien se dedica a la minería de datos, presentó su sitio We feel fine (nos sentimos bien) http://www.wefeelfine.org / que permite recobrar, organizar y comparar sentimientos que expresan las personas en sus blogs . Por ejemplo, en una búsqueda hecha a nivel mundial resultó que las personas tienden a estar más satisfechas conforme pasan los años; y que están más solas durante el fin de semana. La herramienta presentada por Kamvar permite por una parte analizar el sentir humano a gran escala, y, por otra, establecer conexiones humanas a nivel personal.
El segundo motivo para la escogencia del tema de este evento fue el demostrar que, de forma coherente con el diseño de tecnologías para el establecimiento de redes de muchos tipos, el MIT Media Lab utiliza estas mismas tecnologías para convertirse, a su vez, en un espacio más abierto, más colaborativo y más interconectado, que favorece el establecimiento y el funcionamiento de redes.
Red de cristal.
Con ese propósito, el Media Lab cuenta con una red transparente, que llaman “Infraestructura de vidrio” (Glass Infrastructure), que consta de una serie de pantallas interactivas interconectadas, colocadas a la entrada del laboratorio de cada grupo de investigación. Las pantallas responden tanto a la presencia como al tacto de las personas. Durante el evento, se entregó un gafete inteligente a cada persona, para interactuar con las pantallas. Las personas podían personalizar sus gafetes con una fotografía que se tomaba en la recepción, o enviando una propia a la dirección photo@media.mit.edu .
El gafete permitía a las personas interactuar con las pantallas, tanto para obtener información sobre las investigaciones, como para indicar sus propios intereses sobre ellas. Así, cada quien podía ir armando un portafolio digital personal sobre las investigaciones de su interés que ahora, después de la visita está disponible en línea.
En el siglo XXI el mundo se ha transformado en un ecosistema de redes que se interconectan entre sí. Pero no olvidemos que desde 1981 Seymour Papert intuía una red de tecnologías poderosas que nos llevaría a este punto. Decía Papert en aquel momento: “A veces me veo como un educador utópico, porque creo ciertas tecnologías computacionales poderosas, de ser utilizadas de forma adecuada, podrán ayudar a las personas a aprender, a pensar y a crecer tanto emocional como cognitivamente”.