
Cuando en 2014 publiqué el primer balance sobre los estudios LGBT en Costa Rica, que abarcaba desde 1980 hasta 2013, era difícil imaginar que la producción académica sobre la diversidad sexo-genérica daría un salto tan extraordinario en tan poco tiempo. Acabo de actualizar esa investigación para el periodo 2013-2023 y los números no dejan lugar a dudas: hemos pasado de 130 documentos en más de tres décadas a 142 en apenas diez años.
A partir de un corpus de textos compuesto por artículos de revistas académicas, trabajos finales de graduación, libros y capítulos de libro, me propuse examinar qué se ha publicado, desde qué disciplinas y con qué enfoques. Los hallazgos revelan no solo un crecimiento cuantitativo, sino una verdadera ampliación temática y disciplinaria.

Un país en transformación
Entre 2013 y 2023 Costa Rica vivió cambios profundos en materia de derechos para las poblaciones sexualmente diversas. La opinión consultiva ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos en 2017 y la entrada en vigor del matrimonio igualitario en mayo de 2020 marcaron hitos históricos.
De igual manera, es un periodo marcado por la creciente visibilización de nuevas demandas y problemáticas, así como identidades emergentes y nuevas subjetividades que complejizan el paisaje social.
No es casualidad que el año 2019, justo en medio de este proceso, haya sido el de mayor producción académica, con 19 publicaciones. La academia no es una burbuja aislada: responde a los debates y transformaciones de la sociedad.
Este auge investigativo no ocurre en el vacío. Durante el mismo periodo, Costa Rica experimentó una reconfiguración del conservadurismo y un mayor auge de partidos evangélicos que han hecho de la oposición a los derechos LGBTIQ uno de sus ejes discursivos.
Las campañas electorales del 2018 estuvieron profundamente polarizadas en torno a estos temas. La implementación de políticas y comisiones institucionales, como la Comisión Institucional de Diversidad Sexual de la UCR creada en 2017, ha sido fundamental para fomentar un contexto que permita desarrollar estas investigaciones de forma adecuada.

Del VIH a los derechos civiles
Al comparar ambos periodos salta a la vista un cambio significativo en las prioridades investigativas. En el balance anterior, el VIH/sida ocupaba un lugar central, producto de la crisis que marcó a generaciones enteras desde los años ochenta del siglo XX. En esta década, el interés se desplazó hacia los derechos civiles y hacia las poblaciones trans.
Las poblaciones trans se convirtieron en protagonistas de las investigaciones, abordadas desde múltiples ángulos: violencia en espacios públicos, acceso a servicios de salud, sistema carcelario, trabajo sexual, experiencias educativas y procesos de construcción identitaria. Detrás de cada trabajo final de graduación hay historias de resistencia y lucha que merecen ser contadas.
Uno de los hallazgos más sorprendentes fue la ampliación del abanico disciplinario. Mientras en el primer balance encontramos investigaciones en 15 áreas del conocimiento, para este nuevo periodo contabilizamos 28. En ambos escenarios las Ciencias Sociales predominan en la lista.
El Derecho lidera la producción con un 24% de los trabajos finales de graduación, seguido por Trabajo Social (15%), Sociología (13%) y Psicología (10%). Pero también aparecen disciplinas como diseño gráfico, urbanismo, bibliotecología, enfermería, artes escénicas, gerontología y enseñanza de los estudios sociales, entre otras.

Desde el diseño audiovisual se han propuesto miniseries web para sensibilizar a estudiantes contra el acoso escolar. Desde la bibliotecología se han desarrollado estrategias de alfabetización digital para grupos activistas. Desde el urbanismo se han diseñado recorridos históricos para fortalecer la memoria de las disidencias sexogenéricas en San José.
Esta diversidad demuestra que las problemáticas LGBTIQ no son asunto exclusivo de unas pocas disciplinas, sino que atraviesan toda la vida social y, por lo tanto, requieren miradas múltiples y especializadas.

La UCR a la cabeza
La Universidad de Costa Rica concentra el 76% de los trabajos finales de graduación sobre estas temáticas, principalmente en la sede Rodrigo Facio, pero con importantes aportes de las sedes de Occidente y Guanacaste. La Universidad Nacional aporta un 18%, mientras que el resto corresponde a tesis desarrolladas en universidades internacionales.
Predominan las tesis de licenciatura (74%) sobre las de posgrado (26%). Las tesis doctorales, aunque aumentaron, siguen siendo escasas, lo que evidencia un área de oportunidad para profundizar en investigaciones de mayor aliento y complejidad.
De igual manera, llama la atención que la mayoría de los artículos académicos (38%) fueron publicados en revistas internacionales, lo cual da cuenta de un notable esfuerzo por difundir estas investigaciones más allá del ámbito costarricense.
Más allá de las cifras, este balance permite constatar la riqueza de las experiencias investigadas: mujeres trans privadas de libertad que resisten en condiciones adversas, hombres homosexuales que vivieron la epidemia del VIH, personas intersexuales cuyos cuerpos fueron intervenidos sin consentimiento, familias que aprendieron a acoger a sus hijas lesbianas, activistas que politizaron su sexualidad.

También emergen temas novedosos como las representaciones de lo queer en la literatura costarricense, las marchas del orgullo como fenómeno político y la memoria histórica de las disidencias.
La obra de escritores costarricenses como José Ricardo Chaves y Uriel Quesada, especialmente su novela Mar Caníbal, ha despertado particular interés entre personas investigadores de la literatura, que analizan cómo la narrativa refleja y cuestiona la homofobia y el racismo en la sociedad costarricense, especialmente en el contexto caribeño y cartaginés de la década de 1970.
Lo que falta por investigar
A pesar del crecimiento, quedan muchas tareas pendientes. Las identidades no binarias, asexuales y queer han sido escasamente abordadas. Las poblaciones bisexuales e intersexuales requieren mayor atención. Predominan los estudios sobre la contemporaneidad, pero hace falta investigación con perspectiva histórica que explore la primera mitad del siglo XX, así como la época colonial.
También es necesario analizar los efectos sociales del matrimonio igualitario más allá de lo jurídico. ¿Cómo han cambiado las dinámicas familiares? ¿Cómo se están transformando las representaciones culturales de la diversidad sexual?

La mayoría de las investigaciones se concentran en el Valle Central, aunque durante este periodo surgieron esfuerzos importantes en zonas como Occidente, Guanacaste, San Carlos y Puntarenas. En el futuro es necesario que haya más estudios que descentralicen la mirada, para conocer más sobre las experiencias queer en la ruralidad.
Por qué importa este balance
Sistematizar la producción académica no es un ejercicio puramente burocrático. Permite visibilizar qué se ha investigado, cómo se ha investigado y desde dónde. También ayuda a identificar vacíos y a orientar futuras investigaciones hacia las áreas que más lo necesitan.
En un país donde sectores conservadores continúan cuestionando los derechos de las poblaciones LGBTIQ+, la investigación académica cumple un papel crucial: documenta las violaciones a derechos humanos, visibiliza realidades ignoradas, aporta evidencia para la formulación de políticas públicas y, sobre todo, contribuye a construir una sociedad más inclusiva.
Al final del recorrido, queda claro que los estudios sobre diversidad sexual y de género en Costa Rica constituyen un campo dinámico, en crecimiento y multidisciplinario. Las 142 investigaciones publicadas entre 2013 y 2023 no son solo números: son el reflejo de una sociedad que poco a poco aprende a reconocerse en su diversidad.
El artículo completo está disponible en el número 51 de la revista Estudios, correspondiente a enero-junio de 2026, bajo el título “Características y desarrollo de los estudios LGBTIQ en Costa Rica, 2013-2023”. Puede consultarse en el portal de revistas académicas de la Universidad de Costa Rica.
Datos clave:
- 142 investigaciones publicadas entre 2013-2023
- 28 disciplinas académicas involucradas
- Derecho (24%) y Trabajo Social (15%) lideran la producción
- Poblaciones trans y derechos civiles, los temas principales
- UCR concentra el 76% de los trabajos finales de graduación
Conozca de historia LGBTIQ en Costa Rica
