Un hombre brasileño viajó más de 24 horas en autobús tras enamorarse de una mujer por medio de redes sociales. Al llegar a su destino, descubrió la verdad tras caer en un engaño digital.
El hombre, oriundo de Imperatriz, viajó 2.000 kilómetros hasta Belo Horizonte, Brasil, con la esperanza de conocer a una mujer llamada Jéssica Oliveira o Jéssica Fazendeira.
Tras la reciente muerte de su madre, Edimar buscaba compañía y creyó en las promesas de una supuesta granjera. El perfil de la mujer, que contaba con más de 300.000 seguidores en Instagram, prometía una vida nueva en el campo y estabilidad económica.
El hombre salió de su ciudad el 9 de octubre y soportó 36 horas de viaje en autobús, aunque la ilusión terminó apenas llegó a la capital de Minas Gerais el domingo 11. Al preguntar por el paradero de la mujer, nadie supo darle información.
Edimar relató que recorrió diversos puntos con fotos impresas de Jéssica con el fin de hallarla. Ante la falta de respuestas, comprendió la verdad: el personaje era una creación de inteligencia artificial.
“Ya había caminado por todos lados con varias fotos, mostrándolas y preguntando si alguien conocía a esa persona. Todos me decían que no, así que me sentí engañado”, contó el hombre a The Sun.
El caso refleja un fenómeno creciente donde perfiles falsos utilizan inteligencia artificial para seducir a usuarios solitarios. Según el medio inglés, el hombre afirmó: “Vine en busca de la felicidad”. La decepción resultó doble, dado que el albañil utilizó todos sus ahorros para costear el trayecto.
Al quedar sin dinero, recurrió al servicio municipal de asistencia a migrantes de Belo Horizonte.
El organismo le brindó comida, acceso a una ducha y orientación sobre cómo evitar futuras estafas digitales. Además, las autoridades gestionaron un pasaje de autobús para su regreso y Edimar finalmente decidió viajar hacia Tocantins, su estado natal.
Este episodio se suma a otros reportes de hombres engañados por perfiles similares en la misma zona.
El perfil de Jéssica desapareció de las redes sociales tras la viralización del caso.
La situación sirve como advertencia sobre los riesgos de entablar vínculos profundos con desconocidos en internet sin una verificación previa.
El perfil de Jéssica fue creado con inteligencia artificial. (Captura de pantalla/Tomada de redes sociales)