Ante esto, el grupo se puso a trabajar en lo que sería su noveno disco y el 11 de mayo de 1992 salió a la luz Fear of the Dark.
Lo primero que llamó la atención fue que, por primera vez, la portada no contaba con su mascota Eddie. Esto se debe a que Derek Riggs, quien creó al famoso personaje, fue sustituido por Melvyn Grant.
En este trabajo, Iron Maiden mostró un sonido más oscuro a comparación de sus materiales anteriores.
Gracias a temas como Be Quick or Be Dead, Afraid to Shoot Strangers y Wasting Love, el disco se consolidó como uno de los mejores de Steve Harris y compañía.
Pero fue la canción que da el nombre al disco el más representativo puesto que la banda la interpreta en cada una de sus presentaciones.
Fear of the Dark cerró un ciclo en Iron Maiden, ya que fue el último que contó con Bruce Dickinson como vocalista, quien salió al grupo al terminar la gira mundial.