Viva

Lo que nadie contó de Richard Wint tras su muerte: así fue la historia del querido cantante costarricense que vivió como en una salsa

Familia, amigos y colegas del músico costarricense decidieron dar un adiós que, más que lágrimas, baila en recuerdos y legados. Damas y caballeros: así se canta la historia de Richard Wint

Richard Wint
Richard Wint Cortesía
Richard Wint Scott Son de Tikizia
De manera autodidacta, Richard Wint aprendió a tocar varios instrumentos de percusión; además, su voz era privilegiada. (Archivo)

Esta salsa empieza en la sala de un hospital, pero no va en clave de drama como El gran varón. Porque aunque la cesárea fue más que delicada, aquel 1.° de junio de 1969 Ricardo Wint Scott borró todo el dolor de su madre cuando vino al mundo. Tras la nalgada de rigor del doctor, en el Calderón Guardia, el recién nacido hasta lloró con feeling y poco le faltó para soltar esa frase que convirtió en su sello hasta el último de sus días: “¡Salsa... es lo que hay!”.

Y salsa hubo hasta para regalar, porque Richard, como le decían de cariño al penúltimo de los ocho hijos de Silvia y Willy, llegó a su hogar en Zapote con el pan debajo del brazo y, sobre todo, con un sabor que le puso ton y son a todas las angustias familiares.

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