La participante de Mira quién baila y esposa de Christian Bolaños, Jazmín Salas, reveló por medio de redes sociales la demanda e intensa preparación que requiere la rutina que afrontan las parejas en el formato del canal.
Salas, quien compite junto al bailarín César Abarca en representación de la Fundación Bandera Blanca, aclaró los términos de su contrato: “Lo que está escrito en el contrato son tres horas diarias, pero para nadie es un secreto que muchísimas veces nos toca ensayar muchas horas extras para poder lograr el baile de los domingos”.

Por otra parte, admitió lo difícil que resulta equivocarse en vivo: “Ustedes no saben lo frustrante que es ensayar un montón de horas a la semana, hacerlo super bien minutos antes de salir a la pista y llegar y pelarse el rabo”.
Además, destacó el papel del juez Toni Costa durante los ensayos de los viernes, donde coordina la coreografía con el tiro de cámaras.
“Muchas veces uno está bailando y ustedes ven que uno cierra un ojo o se ríe; eso es porque uno ya sabe que en tal paso se activa la cámara dos o giramos y está la cámara cinco”, explicó la creadora de contenido.
Salas también explicó que la producción impone una guía visual estricta para el maquillaje, peinado o vestuario y para la gala dominical, la cita en el estudio es a las 4 p. m., tiempo que se aprovecha para rodar anuncios comerciales que luego se transmiten como si fuesen en directo.
