Brad Pitt convirtió la finca que compró con Angelina Jolie en un imperio millonario del vino: así es su popular negocio
Con una inversión cercana a los $60 millones en un predio de 500 hectáreas, el actor consolidó un exitoso modelo agrícola ecológico libre de pesticidas y químicos sintéticos
Brad Pitt levantó en Francia un próspero negocio vinícola de escala masiva. FREDERIC J. BROWN
El actor estadounidense Brad Pitt transformó su finca Chateau Miraval en Francia en un referente global de la vitivinicultura sustentable. La propiedad, que abarca 500 hectáreas de terreno en la localidad de Correns, significó una inversión de casi $60 millones por parte del intérprete.
El predio constituye un ecosistema diverso que incluye bosques autóctonos, olivares centenarios, campos de cultivo y un castillo histórico que funciona como eje central de las operaciones.
El objetivo principal del proyecto fue implementar un modelo de producción agrícola libre de herbicidas, pesticidas y químicos sintéticos, un estándar que Pitt decidió imponer desde el inicio de su gestión.
Antes de la intervención del artista, el terreno generaba apenas 150.000 botellas de vino por año, destinadas a un segmento del mercado limitado. Con la visión de escalar la producción sobre pilares orgánicos y sustentables, Pitt selló una alianza estratégica con la familia Perrin, viticultores de larga trayectoria en el mercado galo.
Esta colaboración superó la simple inyección de capital. El actor participó de forma directa en cada detalle técnico y estético, desde la supervisión del proceso de elaboración hasta el diseño de las etiquetas y la elección de los envases comerciales.
Gracias a este enfoque, los viñedos orgánicos de la finca lograron certificaciones bajo las denominaciones Côtes de Provence y Coteaux Varois, sellos que otorgan un prestigio elevado en la industria internacional del vino. Además, la finca diversificó su oferta con la producción de aceite de oliva bajo parámetros estrictamente ecológicos.
El impacto comercial resultó inmediato tras el lanzamiento del rosado Miraval 2012, concretado en 2013. En aquella oportunidad, el sitio web de la marca vendió un lote de 6.000 botellas en apenas cinco horas, mientras que otras 100.000 unidades llegaron a comercios y restaurantes exclusivos de diversas partes del mundo.
Esta es una vista del enorme viñedo Chateau Miraval en 2008, antes de que lo compraran Brad Pitt y Angelina Jolie. (MICHEL GANGNE/AFP)
Este éxito permitió que la infraestructura creciera de forma sostenida a lo largo de las campañas siguientes. En la actualidad, el volumen de distribución alcanzó una escala masiva y roza los 10 millones de botellas anuales, una cifra que marca un crecimiento exponencial respecto a los niveles iniciales de la finca.
Esta maniobra provocó una disputa legal en febrero del 2022, dado que Pitt argumentó la existencia de un pacto previo entre ambos que prohibía la venta de acciones sin consentimiento mutuo. Tras casi cuatro años de litigios en los tribunales por el control de la sociedad, el actor obtuvo una victoria judicial clave en junio del 2024.
La controversia judicial no afectó el valor de la propiedad ni la reputación de la marca, que hoy se consolida como una pieza fundamental de la economía regional en Francia.
Lo que comenzó como la búsqueda de un refugio natural terminó por convertirse en un emporio agrícola de gran escala.
La gestión de Pitt y los Perrin demostró que el respeto por los tiempos de la naturaleza y la ausencia de químicos sintéticos no impiden el crecimiento comercial a gran escala. La finca de Correns funciona hoy como una reserva agrícola que combina la preservación del patrimonio histórico con técnicas modernas de cultivo orgánico.
El caso de Chateau Miraval permanece como un ejemplo de transformación económica en el sector del lujo, donde la sustentabilidad se alinea con la rentabilidad a largo plazo.
Así, el actor consolidó su presencia en la industria vitivinícola global, mientras mantiene los estándares ecológicos que marcaron el inicio de su aventura empresarial en el continente europeo hace más de una década.
Angelina Jolie y Brad Pitt cerraron en el 2024 un acuerdo de divorcio después de ocho años de batallas judiciales. (Imagen hecha en Canva con fotos de AFP)