OIJ golpea célula de alias Diablo que opera en Nicoya: detenidos alias Zorra y Chito
Fiscalía y Policía Judicial allanan propiedades en ese cantón
Alejandro Arias Monge fue detenido por la Fiscalía y el OIJ el 24 de julio pasado en San Bernardino de Horquetas, Sarapiquí. Su influencia criminal se ha extendido hasta zonas del Pacífico norte, como Nicoya. Cortesía
Dos hombres conocidos como Zorra y Chito, sospechosos de administrar puntos de venta de drogas, fueron detenidos la madrugada de este jueves durante tres allanamientos simultáneos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía de Nicoya, dirigidos a desarticular una célula vinculada con el presunto cabecilla criminal Alejandro Arias Monge, alias Diablo.
Dos sujetos conocidos como Pati y Martín, alias Patrón, vinculados con Diablo, figuran entre los principales distribuidores de sustancias ilícitas en Nicoya. Con ellos tienen relación alias Zorra y Chito. Este último tuvo un enfrentamiento en días recientes con un oficial de la Fuerza Pública, a quien intentó arrebatarle el arma y resultó herido en una pierna.
El OIJ detalló que los tres allanamientos se dieron en viviendas ubicadas en los barrios San Martín y Matagüey, en Nicoya, Guanacaste, donde detuvo a cuatro personas sospechosas del delito de infracción a la Ley de Psicotrópicos, bajo la modalidad de narcomenudeo de crack y cocaína.
Los detenidos son tres hombres de apellidos Quijano, de 38 años; Fajardo, de 37; y González, de 46; así como una mujer de apellido Espinoza, de 42 años.
Fiscalía y OIJ golpea célula de alias Diablo que operaba en Nicoya
Durante los últimos meses este cantón guanacasteco se ha visto afectado por una serie de asesinatos vinculados con disputas por plazas para la venta y distribución de sustancias prohibidas.
Dichas pugnas están relacionadas con grupos que pertenecen a alias Diablo, quie fue capturado el 24 de julio en Sarapiquí y otros grupos delictivos que llevan años operando en el cantón, uno de ellos conocido como Los Monos.
Tres acciones simultáneas de la Fiscalía y el OIJ de Nicoya pretenden detener a sospechosos a cargo de administrar puntos de venta de drogas. (Christian Montero /La Nación)
Debido a esos enfrentamientos armados han ocurrido ocho asesinatos en Nicoya, siete de ellos entre el 30 de julio y martes 8 de setiembre. Entre los hechos más conocidos figura el asesinato de un hombre de apellido Valverde dentro del Hospital La Anexión, quien fue atacado por dos gatilleros el sábado ocho de agosto.
Allanamientos en la casa de casa de alias Zorra, en el barrio San Martín de Nicoya. (Christian Montero /La Nación)
Otro caso se registró en Nosara, cuando cinco personas fueron atacadas a balazos en un centro comercial. Este pueblo de la península de Nicoya es uno de los que se disputa el bando de alias Diablo con otros grupos delictivos desde mediados del 2023.
El subdirector interino del OIJ, Vladimir Muñoz, explicó que la captura de Arias Monge provocó vacíos de poder en las zonas donde su organización mantenía el control.
“La captura de Alejandro Arias Monge generó una gran cantidad de vacíos en los lugares o los puntos donde ellos tenían injerencia y casi que una hegemonía”, manifestó.
Allanamientos en la casa de casa de alias Zorra, en el barrio San Martín de Nicoya. (Christian Montero /La Nación)
Según Muñoz, el debilitamiento de esa estructura también se produjo tras otras acciones policiales contra sus integrantes. Entre ellas mencionó las detenciones de líderes ocurridas el 3 de setiembre, durante una reunión en la que las autoridades presumían que se definiría quiénes asumirían el liderazgo de la organización.
Además, recordó la muerte de Randal Delgado, alias Mr. Músculo, en un enfrentamiento con la Policía. El jerarca explicó que las consecuencias de esos hechos se extendieron más allá del Caribe, donde operaba el grupo central de Diablo y alcanzaron zonas como Batán, San Carlos, el Pacífico central y norte.
En Nicoya y Tamarindo, las autoridades han identificado homicidios que atribuyen a disputas por el control territorial y a intentos de recuperar espacios para la venta de drogas. “Los grupos que ya fueron desplazados hace unos años por la actividad criminal que ejercía Arias Monge trataron de posicionarse nuevamente”, indicó Muñoz.
El subdirector interino añadió que algunas víctimas procedían de Pococí y Guácimo, pero fueron asesinadas en Nicoya o Tamarindo, posiblemente mientras intentaban mantener el control de territorios en los que operaba la organización de Arias.
Muñoz señaló que, antes de la captura del supuesto cabecilla, las bandas rivales habían reducido su actividad o presencia en esos lugares, pero ahora buscan recuperar el terreno perdido.
Resumen- OIJ golpea célula de alias Diablo que opera en Nicoya
Reacomodo criminal
El funcionario afirmó que los integrantes que permanecen en libertad, vinculados con la estructura de Diablo, intentan conservar los puntos de venta de drogas mediante el envío de nuevas personas para mantener su presencia y el control de los territorios.
Sin embargo, la pérdida de dirigentes y el debilitamiento de la organización también abren oportunidades para sus rivales. “Muchas de estas acciones las hemos estado vinculando a rezago de lo que está quedando, de esta pugna que se está dando, no solamente en Guanacaste, sino que en otras zonas del país”, advirtió Muñoz.
Consultado sobre las bandas que disputan territorios a la organización de Diablo, Muñoz mencionó a Los Monos y otros grupos locales que ya operaban en el Pacífico norte antes de la llegada de los integrantes vinculados con Arias Monge.
También señaló que en Quepos existen organizaciones establecidas desde hace años que tuvieron enfrentamientos con ese grupo y perdieron el control de algunos espacios.
La vivienda de un hombre conocido como Chito fue allanada por agentes judiciales como parte de una investigación por tráfico local de drogas. El inmueble se ubica en el barrio San Martín de Nicoya, uno de los más afectados por ese flagelo. (Christian Montero /La Nación)
Homicidios en Guanacaste
Guanacaste contabiliza a esta fecha 66 homicidios, misma cifra que la registrada en el 2025. El subdirector interino estimó que entre el 70% y el 75% de los asesinatos a nivel nacional responden a ajustes de cuentas o reacomodos entre grupos criminales dedicados o vinculados con el narcotráfico.
Las autoridades mantienen bajo investigación los hechos violentos registrados en Nicoya y otras zonas de Guanacaste, en medio de las disputas que, según el OIJ, se han intensificado por los intentos de las organizaciones rivales de recuperar territorios y por los esfuerzos de los integrantes que quedan de la estructura de Diablo para conservar su presencia.