5:02 a. m. Catorce mazazos con mortero fueron insuficientes para botar el portón metálico en la entrada de una vivienda en Oreamuno de Cartago, pero sobraron para despertar a los vecinos y disparar el concierto de ladridos este miércoles por la madrugada.
Agentes del Organismo de Investigación Judicial destacados en Heredia tuvieron que emplearse un poco más para vulnerar la estructura y detener a Carlos Barahona Jiménez, seleccionado nacional y uno de los jugadores de primera división que apenas unas horas había disputado como titular el partido entre el Club Sport Cartaginés y el Puntarenas FC.
Al joven brumoso, de 24 años, las autoridades judiciales lo vinculan con extorsiones cobratorias, asociadas a créditos gota a gota.
Este tipo de créditos informales que se conceden sin documentos ni fiadores suelen tener intereses muy elevados y arbitrarios. Cuando el pago de estos préstamos se vuelve insostenible, los cobros comienzan a realizarse bajo amenazas de muerte, agresiones físicas o daños contra familiares de la víctima.
Barahona fue aprehendido durante un allanamiento ejecutado en la vivienda que alquila, en las cercanías de un plantel de Jasec. Al momento de su detención estaba parcialmente desnudo, pues solo vestía una pantaloneta azul, con el escudo actual de la Selección mayor y el número 6.
Estuvo callado y pálido mientras lo esposaban con las manos hacia atrás. Al frente, en sus pectorales, destaca un enorme tatuaje con alas y una frase en inglés: “Solo Dios puede juzgarme”.
En la casa también fueron capturados dos hombres de apellidos Artavia Jiménez, de 21 años, y Aguilar Jiménez, de 18 años, primos del futbolista y presuntos cobradores y gatilleros.
A la entrada de los agentes, Aguilar sacó un arma de fuego, pero fue reducido a la impotencia sin que pudiera dispararles. Desde fuera, solo se escuchaban los gritos y los quejidos de uno de los detenidos: “Ay, me va a matar, hijueputa, ay, ay”.
La casa, de clase media, es alquilada por Barahona desde hace más de un año y en ella también viven sus abuelos y una sobrina, menor de edad, quienes estaban presentes a la llegada de las autoridades. El contrato de arriendo fue renovado apenas el mes pasado.
Según trascendió, la familia dueña de la casa realizó estudios previos a Barahona y decidió alquilarle luego de que no encontraran información que les resultara de cuidado. “Sabían que era jugador y confiaron”, declaró una fuente allegada al caso.

En una de las paredes de la sala luce un afiche tamaño póster de Carlos Barahona, con la camiseta del equipo blanquiazul y, colgando de un clavo, la medalla de oro que lo acredita como campeón del Clausura 2022, en aquella final en la que Cartago hincó a Liga Deportiva Alajuelense, y rompió una racha de ocho décadas sin ganar un torneo nacional.
En la propiedad allanada había dos vehículos, un Chevrolet Trax RS, 2025, valorado en casi ¢15,6 millones, y otro Land Rover, 2015, con un valor de Hacienda de ¢1,6 millones. Este último sigue registrado a nombre de otro jugador de fútbol costarricense.

Los presuntos cobradores de los préstamos que supuestamente colocaba Barahona y otro sospechoso investigando en la causa tendrían relación con la banda Los Gery, afincada en Cartago, y una de las responsables del incremento de la violencia homicida en la provincia.
El jugador fue objeto de vigilancias por parte de agentes judiciales mientras estuvo concentrado con la Selección, para los recientes partidos contra Curazao y Haití.
En la casa donde quedó detenido Barahona se decomisaron celulares, municiones, un pasamontañas y al menos 200 gramos de marihuana, distribuidos en puchos ya empacados. También había
En un segundo allanamiento ejecutado en una vivienda en Guadalupe, también en Cartago, se reportó la detención de un cuatro sospechoso de apellido Duarte, de 40 años.
Los imputados son sospechosos por extorsión cobratoria, amenazas con arma, amenazas de muerte y asociación ilícita. Los préstamos gota a gota no están tipificados como delito, pero las extorsiones para cobrarlos sí.
La pesquisa del caso inició en abril de este año, luego de que presuntas víctimas denunciaron que los sospechosos les prestaron dinero en diciembre del 2025. Posteriormente, de acuerdo con la denuncia, los sospechosos habrían comenzado a cobrar altos intereses.
Se presume que, si las víctimas no cancelaban, los sospechosos ponían en marcha una serie de amenazas mediante visitas a sus casas, mensajes de texto y llamadas.
El futbolista salió esposado a las 7:26 a. m., tapando su rostro con una gorra negra y un suéter de color gris, minutos después de que su madre acudiera a la escena, para saber de su situación. Junto a él salieron los otros dos detenidos que se encontraban en la misma vivienda.
Legionario y seleccionado nacional
El lateral derecho, quien tiene contrato con el equipo brumoso hasta 2027, formó parte de la convocatoria de la Selección Nacional Mayor de Costa Rica para disputar la Liga de Naciones.
El joven jugó la fase de grupos del torneo, es decir, los encuentros de la Selección contra Curazao, el 24 de setiembre, y Haití, el 27 de ese mismo mes. Posteriormente, el 1.° de octubre, permaneció en el banquillo durante el partido contra Nicaragua y estuvo nuevamente en la banca durante el segundo encuentro contra Haití, que se disputó el 4 de octubre.


Barahona regresó a Costa Rica en junio del año pasado, tras jugar durante un año en el Apollon Limassol, en la primera División de la isla de Chipre, en el Mediterráneo oriental. A su regreso, el defensor se incorporó nuevamente al Cartaginés, equipo al que pertenecía desde 2021, antes de partir a Europa.
Polémica por accidente
Esta no es la primera vez que el futbolista está en el ojo de la polémica. El 4 de mayo del 2024, el jugador sufrió un accidente de tránsito durante la madrugada y abandonó el vehículo en el que viajaba.
Se presume que Barahona habría perdido el control del carro a eso de las 4 a. m., salió ileso e incluso se presentó al entrenamiento de los brumosos por la mañana.

El incidente tuvo lugar en Guadalupe de Cartago y no estuvo involucrado otro automóvil. El carro en el que viajaba el futbolista se estrelló contra un supermercado y quedó con serios daños.
Un día después del accidente, Barahona atendió a la prensa. “Por dicha estoy bien, no me pasó nada a mí y tampoco a la persona que me acompañaba. No me voy a referir a ese tema, porque es personal y lo importante es que estoy bien. Llegué a entrenar normal, estuve con todos los del equipo y todo bien. A todos nos puede pasar, estamos expuestos a esto”, respondió en ese momento.

“Se puede decir que andaba de fiesta o haciendo otra cosa, pero nada que ver. No voy a decir qué andaba haciendo porque es personal y no lo voy a contar. Entrené como todos los días y sé que a esa hora es difícil que alguien ande en la calle, pero no era por lo que la gente comenta. La gente le dice de todo a uno y hasta me río de lo que dicen”, añadió.
En ese momento, el muchacho defendió su profesionalismo.
Colaboró en esta información el periodista Christian Montero.


