Un hombre de apellido Aguilar, implicado desde el 2024 en una causa por presunta estafa a jugadores de fútbol, sería uno de los denunciantes de Carlos Barahona, actual jugador del Club Sport Cartaginés y seleccionado nacional.
Barahona quedó detenido el miércoles 14 de octubre en Oreamuno de Cartago, pues se le relaciona con presuntos vínculos con préstamos informales y extorsiones cobratorias.
Aguilar, por su parte, figura como imputado por estafa dentro del expediente 24-000766-0283-PE, que se tramita en la Fiscalía de Pavas.
Esta última causa indaga un fallido negocio de importación de repuestos de vehículos que habría dejado pérdidas cercanas a los $10 millones (¢5.130 millones). En el caso se presume que unas 100 personas, entre ellas 20 futbolistas activos y retirados de la Primera División, resultaron afectadas. Entre los afectados figura el propio Barahona.
En apariencia, según supo La Nación, Aguilar, quien se identifica como vecino de Heredia, denunció al jugador brumoso por lo ocurrido después de que le pidió un préstamo informal de ¢5 millones para abrir un negocio de venta de repuestos para vehículos.
El plan contemplaba que el futbolista aportara el capital y se convirtiera en socio del denunciante. Posteriormente, el ofendido habría solicitado otros ¢4 millones, hasta llegar a ¢16 millones.
Sin embargo, con el paso de las semanas, los denunciados (Barahona y sus primos apellidados Artavia Jiménez y Aguilar Jiménez) habrían comenzado a exigir la devolución de la totalidad del capital, además de intereses que la investigación considera abusivos.
El Ministerio Público sostiene que Barahona habría hecho creer al denunciante que el dinero provenía de terceras personas, cuando en realidad él mismo aportaba el capital mediante el primero de sus primos, alias Chamo.
Como parte del presunto mecanismo de cobro, el jugador habría recurrido a sus familiares para transmitir las amenazas. Los primos, por su parte, figuran en causas judiciales por un homicidio ocurrido en Cartago el 11 de setiembre de 2025 y una tentativa de homicidio en San José durante este año.
Abogado cuestiona denuncia
Aunque el abogado de Barahona, Alberto García, no mencionó ni reveló el nombre de la persona que interpuso la denuncia, sí mencionó que estaba vinculado con una causa de estafa que ascendía a los $10 millones. Así lo confirmó en entrevista con La Nación este viernes.
Sostuvo que la relación entre la presunta víctima y el jugador, lejos de estar vinculada con extorsiones cobratorias, era de carácter comercial y empresarial.
Ambos, dijo, estuvieron involucrados en una actividad económica. “Se puede decir que eran socios en la actividad. Ahora se da una situación a nivel socioeconómico, pero no hay un elemento de extorsión cobratoria”, afirmó el abogado.
García adujo que a Carlos Barahona únicamente se le imputa el delito de extorsión cobratoria. El Juzgado Penal de Heredia resolvió dejarlo en libertad con medidas alternas a la prisión preventiva.
La causa del 2024
Una de las supuestas víctimas del caso por estafas denunciado en el 2024, donde el denunciado es Aguilar, es un jugador que en aquella época militaba en el extranjero.
En entrevista con La Nación, en setiembre del 2024, declaró que él se involucró en el negocio en el 2021, cuando le ofrecieron intereses muy atractivos a cambio de sus inversiones. Dice que empezó con ¢1 millón al mes, pero al ver que recibía los pagos puntuales, empezó a meter más dinero.
Al parecer, el sospechoso trabajaba directamente con aseguradoras. Cuando había un choque, la aseguradora contactaba a Aguilar para que él importara los repuestos, pues tenía más facilidad que otros talleres. En apariencia, Aguilar le daba una cotización a la aseguradora, en la que incluía su ganancia y la de los inversionistas, que recibían un interés de 5,5% mensual sobre el capital que habían invertido.
Con las ganancias de esas inversiones, Aguilar habría abierto un taller en Heredia con el que se suponía iba a ganar aún más dinero; sin embargo, a partir de allí todo se cayó.
“Hace tres meses hubo unas órdenes rápidas porque había una orden de más de $1 millón de una aseguradora para unos repuestos de carros chinos. Aguilar quería agarrar esa orden y ocupaba ese dinero para poder traer los repuestos, ese mes ellos estaban prometiendo no un 5%, sino un 12% de interés solo por ese mes para cumplir con esa orden”, explicó el jugador hace dos años.
En apariencia, ese ofrecimiento fue una “cortina de humo” para pagar las órdenes de repuestos, pues presumen que Aguilar se había quedado sin dinero, y a partir de ese mes empezaron a faltar los pagos.
Según denunció este afectado, luego de que cesaron los pagos mensuales, el rastro de Aguilar, oriundo de Heredia, se perdió.
Otro futbolista retirado, entrevistado por La Nación, contó que al ver el retorno que le dejaba este negocio, vio una oportunidad para retirarse del fútbol. Sin embargo, dejó de recibir los rendimientos y entonces se percató de que todo lo invertido se perdió.

