Revista Perfil

El músculo invisible: la resiliencia de Amalia

Campeona mundial, competidora incansable y símbolo de resiliencia, Amalia Ortuño desafía cada pronóstico con una convicción que no se entrena en el gimnasio: la certeza de que la vida, incluso cuando duele, todavía puede sorprender.

Amalia Ortuño
Rafael Pacheco Granados
Amalia Ortuño
(Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco para Perfil)

Las veces que ha conquistado el título mundial no solo hablan de talento, sino de una disciplina meticulosa, una ética de trabajo incansable y una resiliencia que se activa cuando el cuerpo duda.

Hablar de Amalia Ortuño no es contar la historia de una enfermedad, sino la de una voluntad. Atleta profesional en CrossFit adaptado y para atletismo —en lanzamiento de disco y jabalina—, su nombre se repite en podios internacionales, pero su verdadera medalla se forjó lejos de las luces: en hospitales, quirófanos y silencios largos. Amalia no solo compite; redefine lo que entendemos por límites.

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