
Las elecciones legislativas que celebrará Estados Unidos este martes 3 de noviembre por supuesto que no decidirán quién ocupa la Casa Blanca, pues Donald Trump continuará como presidente hasta enero de 2029. Sin embargo, los resultados sí determinarán con qué Congreso deberá gobernar durante los últimos dos años de su mandato.
Para Costa Rica, esa diferencia tiene consecuencias que van más allá de la política interna estadounidense. La composición de la Cámara de Representantes y del Senado puede influir en decisiones comerciales, recursos destinados a la seguridad regional, las políticas migratorias y temas de diplomacia internacional.
Los estadounidenses elegirán a los 435 integrantes de la Cámara de Representantes, renovarán un tercio del Senado y votarán gobernadores en 36 estados.
Para los ticos, hay varias áreas en las que las decisiones de Washington tienen repercusiones directas o indirectas que conviene tener en el radar.

Dispositivos médicos y aranceles
Una de las actividades productivas que más atención presta a los resultados electorales es la industria de dispositivos médicos, uno de los pilares de las exportaciones costarricenses.
Durante 2025, Costa Rica exportó casi $11.000 millones en estos productos, equivalentes al 47% de las ventas totales de bienes. De ese monto, el 66% tuvo como destino Estados Unidos, según datos publicados por La Nación.
Además, el 28 de julio de 2026, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) publicó una determinación de medidas arancelarias que incluyó a Costa Rica. La disposición estableció un arancel del 12,5% para los productos costarricenses comprendidos en la investigación, con excepciones específicas.
Pero de forma más preocupante, los dispositivos médicos habían quedado bajo investigación estadounidense por motivos de seguridad nacional, según informó este diario en julio de 2026.
Mientras que Costa Rica y República Dominicana quedaron gravadas con el 12,5%, países como México, Guatemala, Honduras y El Salvador enfrentan un arancel adicional del 10%.
Una modificación en el equilibrio legislativo podría cambiar las condiciones políticas para nuevas medidas comerciales, según señala el analista político Daniel Sandoval. Naturalmente, podrían incidir en cualquier política relacionada con el control de insumos sensibles como los dispositivos médicos.
“Toda decisión o política tomada por la cúpula de poder estadounidense afecta, así que estas elecciones representarían un impacto directo”, explica.
China y Huawei
Otro frente de interés para Costa Rica es la competencia entre Estados Unidos y China por la influencia económica y tecnológica en América Latina.
En Costa Rica, el debate adquirió relevancia con las disposiciones para la contratación de proveedores de redes 5G y las restricciones aplicadas a empresas que no cumplen los requisitos establecidos por el Gobierno.
Además, el 4 de setiembre de 2025, el secretario de Estado, Marco Rubio, anunció una política de restricciones de visas contra ciudadanos centroamericanos que, según Washington, actúen deliberadamente en nombre del Partido Comunista Chino para “socavar el Estado de derecho en la región”.
De hecho, Estados Unidos incluyó a Huawei en su “lista negra” comercial, prohibiendo que empresas estadounidenses (como Google, Intel o Qualcomm) le vendan componentes, hardware o software propietario.
“Muchas veces se piensa que los acontecimientos que suceden en las potencias poco afectan al país, pero hasta hace poco mas de un año todavía estaba en la agenda política y legislativa del país el tema de la participación de la empresa Huawei en el desarrollo de la tecnología 5G. Incluso, la decisión de nuestros mandatarios repercutió en el congreso estadounidense al punto de mencionarla como un ejemplo y respaldar el proceso costarricense con la empresa china”, comenta el analista Sandoval.
Un eventual cambio de mayoría en el Congreso podría modificar la fiscalización de la política hacia China, los recursos destinados a cooperación tecnológica y las iniciativas legislativas relacionadas con infraestructura crítica.
“Independientemente de la polarización que existe entre una potencia y otra, Costa Rica mantiene, también, una estrecha relación comercial, política y económica con China, por lo que si el congreso estadounidense endurece su política, que ya por sí sola es restrictiva con China, eso puede ocasionar aún más presiones sobre las relaciones diplomáticas existentes entre la potencia asiática y nuestro país”, agrega Sandoval.

Nicaragua y presión sobre Ortega
La política estadounidense hacia Nicaragua también tiene consecuencias para Costa Rica, por lógicas razones como compartir frontera y recibir población que busca protección internacional.
De hecho, Estados Unidos mantiene un régimen de sanciones económicas contra funcionarios, empresas y otras personas vinculadas con el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. El 16 de abril de 2026, el Departamento del Tesoro anunció nuevas medidas contra cinco personas y siete compañías relacionadas con el sector aurífero nicaragüense, entre ellas dos hijos de la pareja presidencial que ocupan cargos gubernamentales.
Para el analista Daniel Sandoval, el asunto tiene una dimensión más: cualquier endurecimiento de las condiciones políticas y económicas en Nicaragua podría repercutir en los movimientos migratorios y en las necesidades de protección de quienes buscan refugio en territorio costarricense.
“Nicaragua es visto como un tema de seguridad y estabilidad regional, que lo han manejado como una prioridad de política exterior; por lo que las decisiones del congreso estadounidense representan un impacto directo para Centroamérica, pero sobre todo, para nuestro país, en caso de que tomen decisiones más drásticas”, comenta.
ICE y deportaciones
La política migratoria de Trump es otro de los asuntos que pueden repercutir en los costarricenses que viven en Estados Unidos.
Las decisiones de la administración republicana sobre detenciones, deportaciones y controles migratorios han puesto a ICE en el centro del debate nacional.
El Congreso tiene una herramienta importante para intervenir: el presupuesto. Los legisladores pueden aprobar recursos para las agencias migratorias, establecer condiciones para su utilización y ejercer supervisión sobre sus operaciones.
“Si se mantiene control republicano, podría endurecerse más el tema del control policial. El ICE podría replicarse a un nivel más fuerte de lo que estamos viendo. Podría buscarse fortalecer una policía internacional o enfocarse en temas de conjunto que si se replica ya no va a quedar solo como una idea o propuesta si no con más facilidad o todo lo que se ha movido”, explica la internacionalista y experta en cooperación internacional Adriana López.
Para ella, el tema tiene una dimensión concreta: las deportaciones de ciudadanos (sean costarricenses o no), las condiciones de detención y la asistencia consular son asuntos que requieren seguimiento.
Además, Costa Rica mantiene el acuerdo de recibir deportados migrantes desde Estados Unidos.

Seguridad regional
La cooperación entre Costa Rica y Estados Unidos en seguridad marítima constituye otro ámbito en el que las decisiones de Washington pueden tener repercusiones, como se ha visto con el tema de Escudo de las Américas.
El 30 de abril de 2026, ambos países firmaron un protocolo para ampliar el Acuerdo de Patrullaje Conjunto, vigente desde finales de la década de 1990. La modificación incorporó la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, además del combate al tráfico marítimo ilícito.
Cancillería informó en su momento que el acuerdo permitiría ampliar las actividades de cooperación de las patrullas de la Guardia Costera estadounidense, que podrían participar principalmente en operaciones antinarcóticos.
“Si el panorama se repite y el presidente tiene mayoría, siento que va a ser más facil que en Costa Rica la idea de tener presencia norteamericana pueda volverse a poner con más facilidad sobre la mesa”, analiza López.
Además, podría modificar las prioridades presupuestarias de la cooperación de seguridad estadounidense, fiscalizar sus operaciones y debatir nuevas autorizaciones para el uso de la fuerza en el extranjero. “Son decisiones que parten desde que se ha reconfigurado un mapa en la zona de influencia de Estados Unidos”, añade.
Otro instrumento que merece seguimiento es la designación de organizaciones terroristas extranjeras. La Ley de Inmigración y Nacionalidad permite al secretario de Estado efectuar esas designaciones si se cumplen determinados requisitos.
Visas en general
En materia de visas, el Departamento de Estado anunció en 2026 nuevas restricciones de ingreso para nacionales de determinados países, bajo una proclamación presidencial que entró en vigor el 1.º de enero. La lista comprende 39 países con suspensiones totales o parciales. Costa Rica no figura entre ellos.
Naturalmente, el Congreso puede legislar sobre inmigración y fiscalizar al Departamento de Estado, pero las decisiones de emisión de visas también dependen de facultades administrativas y presidenciales.
“En materia migratoria, los republicanos han respaldado las políticas caracterizadas por criterios estrictos para el ingreso al país y un enfoque centrado en la seguridad nacional. Si se establece una mayoría demócrata, probablemente habría una mayor fiscalización de esas políticas y un impulso a reformas migratorias con un enfoque más flexible”, dice López.
“No necesariamente desde la perspectiva de la persecución, sino de facilitar la regularización de las personas que se encuentran en condición migratoria irregular, fortalecer las garantías y promover procedimientos menos restrictivos”, concluye.
