El Real Madrid recupera la sonrisa a punta de golazos contra el Sevilla
Una semana antes de enfrentar al Barcelona por la Liga Española, el Real Madrid se motiva con una goleada
Kylian Mbappé celebra con sus compañeros del Real Madrid uno de los goles ante el Sevilla, en el compromiso por la Liga Española en el Estadio Santiago Bernabéu. OSCAR DEL POZO
Madrid, España. A una semana de un Clásico decisivo contra el FC Barcelona, el Real Madrid recuperó la sonrisa, y por fin algo de juego, con un doblete de Kylian Mbappé en el triunfo 4-1 ante el Sevilla FC este domingo en el estadio Santiago Bernabéu.
Las polémicas constantes que marcan el día a día de la Casa Blanca no desaparecen todas, ni mucho menos, y los cánticos de los aficionados madridistas reclamando la dimisión del presidente de LaLiga, Javier Tebas, se encargaron de recordarlo durante todo el encuentro.
Pero ese ruido quedó por fin relegado a un segundo plano gracias a una actuación colectiva completa y a los golazos de Arda Güler (30′), Kylian Mbappé, autor de un doblete (37′ y 61′ de penalti a lo Panenka), y Yan Diomandé (82′), que permiten a los merengues (3º) mantenerse a seis puntos del Barcelona, líder con el 100 por ciento de los puntos ganados.
Decisivo en la remontada 4-3 contra la AS Roma el miércoles, Güler, titular como interior (volante central) al lado de Aurélien Tchouaméni en lugar del capitán merengue, Federico Valverde, desplazado al lateral derecho, volvió a deleitar con su zurda y limpió la escuadra izquierda sevillista para abrir el marcador a la media hora de juego.
Mbappé primero puso de pie al Bernabéu al acertar con un control orientado de espaldas, giro completo y doble contacto para batir al portero y después remató a lo Panenka un penalti que él mismo había provocado.
El delantero brasileño Endrick disputa el balón con Youssouf Fofana, en el duelo Real Marid-Sevilla por la Liga Española. (OSCAR DEL POZO/AFP)
El delantero francés, abucheado por parte de sus propios aficionados el fin de semana pasado, recibió una gran ovación en el minuto 85 cuando cedió su puesto a Carlos Espí.
Los sevillistas (6º), que se toparon con un enorme Thibaut Courtois, habían reclamado en vano una tarjeta roja en la primera parte por un codazo de Güler sobre Peque que podría haber cambiado el rumbo del partido (23′).
“Nos han privado de jugar un partido de 10 contra 11. Espero que todos tituléis hoy como la web del Sevilla: ‘Codazo y se acabó”, señaló el técnico del Sevilla Luis García, muy enfadado en rueda de prensa.