Amarini Villatoro, entrenador del Cartaginés, destacó la victoria por 3-0 ante San Carlos. Con este resultado, el equipo brumoso sigue de lleno en la pelea por el liderato del Apertura 2026.
Por otra parte, el estratega confesó que suele dirigir con una camisa azul porque, en una ocasión, la utilizó y al equipo le fue bien. Desde entonces, prefiere mantener ese hábito.
-¿Cuál es el criterio del triunfo contra San Carlos?
-Es importante esta victoria, sobre todo por el cierre de torneo, donde siete equipos quieren clasificar. Este tipo de duelos directos te permiten sumar y restarle puntos al rival. En este caso, imagínate que enfrentamos al mejor visitante; lo enfrentamos solo con dos puntos arriba. Si perdíamos, salíamos de zona de clasificación. Esto era una final. Nos preocupaba un poco el tema del cansancio del viaje. Siento que por lapsos tuvimos que dosificar, pero sacamos el resultado. Vamos a recuperarnos e ir a Inter.
“Este juego no iba a ser fácil, nos puso alertas. Me gustó mucho la contundencia de mi equipo”.

-¿Qué es lo que más le gusta de su equipo?
-Hemos visto al equipo con muchas ganas de querer cosas importantes. Hay mucho compromiso y eso me ha gustado. Siento que estamos unidos en un mismo objetivo. Hemos sido luchadores. Enfrentamos a un rival que genera mucho, pero el orden hizo que no tuviera profundidad. Neutralizamos al rival y creo que eso se ha visto a lo largo del torneo.
-Su equipo maneja una variabilidad táctica. ¿Cuántos planteamientos manejan?
-Generalmente aplico dos sistemas de juego. A partir de esos dos sistemas vamos a algunas estructuras por líneas; a veces buscamos un rombo en el medio. Todo depende del rival. Ya no hay una excusa en cuanto a trabajo, porque tengo 10 meses acá, con una pretemporada larga y seria. Sería poco responsable si no se viera una estructura.
-¿Cómo está Bernald Alfaro?
-Lo de Bernald hay que estudiarlo. Sintió un jalón en el posterior (músculo de la pierna). A veces el trajín puede traer estas situaciones. Teníamos el riesgo; ahora hay que descansar bien.
-La afición le dio un espaldarazo...
-Lo de la gente, excelente. Me encantó. Ojalá busquemos de alguna manera que los que vinieron hoy sean privilegiados para comprar sus entradas para la Centroamericana. Este sería un buen número para comenzar a pensar en ese partido.
-¿Cómo describiría la oportunidad que está recibiendo para mostrarse en Costa Rica?
-Eso debo reconocerlo del país: aquí ha venido mucho jugador del Caribe, jugadores de nacionalidades no comunes en el fútbol y sin trayectoria. Siento que eso es positivo. Por ejemplo, Paradela estuvo en mi país y nunca le abrieron las puertas en el fútbol de allá, pero acá sí. Vean a Marcel, a Mambo. El país tiene buen ojo para dar oportunidades. A mí, como guatemalteco, me abrieron las puertas. Soy el primero; esto es un privilegio y una responsabilidad.
-En todos los partidos se le ha visto con una camisa azul. ¿Hay cábala?
-Como dirían... Son hábitos y costumbres. Yo empiezo con una y, si vamos bien, pues la mantengo. Es un hábito que ya tengo.