Federaciones estudiantiles defienden marchas pacíficas y cuestionan críticas por grafitis en monumento a José Figueres Ferrer
Dirigentes estudiantiles reconocieron que hubo grafitis y personas encapuchadas durante la marcha por la educación, pero defendieron el carácter pacífico del movimiento y cuestionaron que la polémica desplace el debate sobre la educación pública
Las presidentas de las federaciones estudiantiles de las universidades públicas defendieron el carácter pacífico de sus manifestaciones durante una conferencia de prensa realizada el 30 de octubre. Cristian Mora
Las presidentas de las federaciones estudiantiles de las universidades públicas defendieron el carácter pacífico de las manifestaciones que han organizado y cuestionaron que la discusión sobre la marcha por la educación del pasado 20 de octubre se haya concentrado en los grafitis realizados en el monumento a José Figueres Ferrer, en la Plaza de la Democracia, en San José.
Durante una conferencia de prensa, el jueves 30 de octubre, las dirigentes fueron consultadas sobre si las futuras manifestaciones se desarrollarán pacíficamente, las críticas por los daños al monumento y un proyecto de ley presentado por el diputado oficialista Robert Junior Barrantes Camacho para agravar las sanciones por determinadas conductas cometidas durante protestas con el rostro cubierto.
María Zamora, presidenta de la Federación de Estudiantes del Instituto Tecnológico de Costa Rica (FEITEC), indicó que durante las manifestaciones pueden participar estudiantes cuyas acciones no coinciden con las promovidas por las organizaciones estudiantiles.
Sindicatos, estudiantes y universidades públicas protestaron en el centro de San José por recortes presupuestarios en educación y otros servicios públicos. (Jose Cordero/Jose Cordero)
Reconoció que en la Plaza de la Democracia quedaron grafitis y que hubo personas enmascaradas, pero sostuvo que esas acciones no representan al conjunto del movimiento.
No obstante afirmó que “la realidad es que todas las marchas que ha impulsado esta confederación han sido pacíficas y usualmente se llenan de actividades culturales, pintura, eventos”.
La dirigente agregó que las federaciones consideran la protesta pacífica como el mecanismo para exigir el cumplimiento de acuerdos y reclamar los recursos que, a su criterio, corresponden a la educación pública.
Por su parte, María Ortega, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Estatal a Distancia (Feuned), aseguró que trabajan con otros representantes estudiantiles para coordinar medidas de seguridad en futuras manifestaciones.
“Estamos tratando de coordinar toda la seguridad posible con otros representantes estudiantiles, porque como lo hemos dicho, nosotros solos somos unas representantes, el movimiento estudiantil es muy grande y estamos trabajando en eso”, explicó.
Ortega cuestionó que la atención pública se concentre en los daños al monumento y puso en duda que las personas responsables de esos actos pertenecieran al movimiento estudiantil.
La dirigente señaló que, durante una vigilia realizada el día de la marcha, personas encapuchadas habrían amenazado e intimidado a quienes permanecían manifestándose. A partir de ese episodio, planteó dudas sobre la identidad de quienes participaron en los incidentes y la posibilidad de que buscaran desacreditar la protesta.
“¿Qué es más grave, hacer un grafiti en una estatua o utilizar a nuestras propias policías para amedrentar estudiantes cuando se manifiestan?”, cuestionó.
El monumento a José Figueres Ferrer, en la Plaza de la Democracia, quedó cubierto con plásticos, carteles y mensajes sobre su base tras la protesta contra los recortes presupuestarios. (Fernanda Matarrita Chaves/La Nación)
Cuestionan discusión por daños al monumento
Daniela Chaves, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Nacional (FEUNA), explicó que existe una diferencia entre vandalismo e iconoclasia, principalmente por la intención detrás de cada acción. Según la dirigente, mientras el vandalismo consiste en provocar daños sin un objetivo político, la iconoclasia busca cuestionar los símbolos del poder y lo que representan determinadas figuras.
Chaves aclaró que con esta distinción no pretendía pronunciarse sobre los daños al monumento, sino cuestionar que la discusión pública se concentre en esos hechos y no en las demandas por el financiamiento de la educación pública.
“Me parece lamentable que la atención de lo que está ocurriendo con educación pública se busque desviar a acciones de las que ni siquiera tenemos claridad por quiénes se realizan”, manifestó.
Mariela Rojas, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR), también pidió que la discusión pública se concentre en las dificultades que, según afirmó, enfrentan los estudiantes.
“Lo que debería realmente indignarnos es nuestra realidad país, es lo que está sucediendo, es que las personas estudiantes no tengan que comer, es que las personas no puedan acceder a una beca”, expresó.
Grafitis y propuesta de sanciones
El 20 de octubre, estudiantes, rectores de universidades públicas, sindicatos y representantes de otros sectores participaron en una marcha por San José contra los recortes presupuestarios en educación y otros servicios públicos.
Al día siguiente, la base del monumento a José Figueres Ferrer, ubicado en la Plaza de la Democracia, apareció rayada con pintura negra y la frase “Sin cultura no hay monumentos”. El conjunto escultórico de bronce también quedó cubierto con plásticos.
La manifestación se realizó en medio de la discusión del presupuesto nacional para 2027, luego de que las negociaciones sobre el Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) concluyeran sin acuerdo y el Poder Ejecutivo propusiera un incremento del 0%.
Posteriormente, el diputado del Partido Pueblo Soberano (PPSO), Robert Junior Barrantes Camacho, presentó el proyecto de ley 25.860, que propone agravar las sanciones por daño agravado, obstrucción de vías públicas y fijación no autorizada de letreros, dibujos o leyendas cuando esas conductas se cometan durante una manifestación con el rostro cubierto para ocultar la identidad.
La iniciativa contempla penas de seis meses a cuatro años de prisión para el daño agravado bajo esas circunstancias y aumentos de un tercio en las sanciones previstas para las otras conductas señaladas.
El proyecto de ley del diputado oficialista no pretende sancionar el uso de capuchas, máscaras o pañuelos, sino aumentar las penas cuando una persona cometa determinados actos ilícitos durante una manifestación y se cubra el rostro para evitar ser identificada.