Foros

Hay noches que permanecen encendidas mucho después de apagarse el fuego

Con caballete, pintura, lienzo y pinceles, la mujer delinea los primeros trazos en el bosquejo del rústico portón de la propiedad, pues llamó su atención desde la llegada

Portón recubierto de musgo
Portón de madera recubierto de musgo Roberto García H.
Portón recubierto de musgo
Semicubiertos de musgo, el marco y los parales de la estructura se ven abrigados, como si la naturaleza resguardara el portón de las inclemencias del clima a la intemperie. (Roberto García H./Fotografía:)

Leños de encino arden y crujen en la chimenea. De madera y piedra es la cabaña que les abriga en las montañas de Sacramento. Afuera hace frío y hay llovizna. La cena fue un ritual compartido; la sobremesa, extensa, amena y divertida. Ana Isabel vierte en las copas el resto del vino tinto e inserta una vela en la botella vacía. Ahí es una tradición: cada botella se convierte en un candelabro. Conforme la candela se consume, la esperma se desborda y se adhiere al cristal, como las estalactitas en las cavernas. Son las luces del claroscuro.

Matías toma su guitarra, rasga las cuerdas y el terciopelo de su voz tiende un velo de comunión, magia y nostalgia. Abrazados, Sergio y Lorena escuchan con deleite la canción tradicional mexicana que Matías desgrana de su repertorio. Dónde vas, Román Castillo, dónde vas, pobre de ti, ya no busques más querellas, dónde vas, pobre de ti…

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌