Editorial

Editorial: Pensiones de regalo

Qué fácil es ser generoso con el dinero de otros, en este caso, con el dinero de los costarricenses para regalar una tercera pensión a empleados del BCR, BN, ICT, ICE y de la CCSS.

Businessperson giving generous bonus as a corporate gift
Businessperson giving generous bonus as a corporate gift Ammentorp Photography

El Estado costarricense regala pensiones, no solo las del Régimen No Contributivo, bien justificadas por el deber de solidaridad social. Tampoco nos referimos a las pensiones de lujo, ninguna de las cuales deja de ser regalada, cuando menos en parte, porque todas dependen de enormes cotizaciones del Estado como patrono y como tal. Hablamos del regalo más generoso, financiado con fondos públicos para beneficio de los funcionarios de cinco entidades estatales que, desde hace años y por disposición de leyes especiales y reglamentos, contribuyen hasta el 10 % de los salarios a regímenes que eximen al beneficiario de contribuir, como es el caso de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), o le exigen un aporte mínimo: un 0,5 % en el Banco de Costa Rica y el 1 % en el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).

En el Banco Nacional la cotización es del 5,5 %. Aun así, la contrapartida de la institución es del 10 %, sin justificación alguna. El Banco de Costa Rica aporta lo mismo como contrapartida del 0,5 % del empleado, el ICT un 5 % a cambio de nada y la CCSS, el 2 % sin contrapartida. El ICE aporta el 4,5 % de su nutrida planilla.

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