Editorial

Editorial: El empobrecimiento del ROP

Marta Esquivel, presidenta ejecutiva de la CCSS, se sumó a las voces contrarias al proyecto de permitir el retiro del 30% del dinero para pagar deudas. La discusión es particularmente peligrosa ahora que las pérdidas del fondo aparecen en los informes mensuales recibidos por los ahorrantes

La crisis de los regímenes de pensiones ha roto la paz social en muchos países y, en Costa Rica, la desatención a todas las advertencias ha sido la norma.
Por primera vez en la historia, las pensiones de los costarricenses más necesitados podrían sufrir una reducción, el año entrante, de ¢82.000 mensuales a ¢68.464.

El principal peligro del proyecto de ley para autorizar el retiro del 30% de los fondos del Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias (ROP) para pagar deudas es el atractivo de la propuesta a simple vista. Las consecuencias son más difíciles de percibir y, como pertenecen al futuro, no es fácil contraponerlas a la satisfacción inmediata.

Marta Esquivel, presidenta ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), se sumó a las voces contrarias a la iniciativa durante una comparecencia ante los miembros de la Comisión de Asuntos Sociales de la Asamblea Legislativa. Según la funcionaria, el impacto de la reforma es insuficiente y de corto plazo, pero con el tiempo causará un grave perjuicio al jubilado.

En muchos casos, la cancelación de las deudas será parcial y apenas abrirá espacio para contraer nuevas obligaciones. Los acreedores se verán beneficiados a costas del futuro pensionado y este bien podría volver a sumirse en problemas financieros con los mismos bancos, cooperativas, asociaciones solidaristas y casas de empeño.

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