Entre los 13 países considerados en PISA 2025, Costa Rica aparece en el tercer lugar latinoamericano en ciencias y lectura, y en el cuarto en matemáticas. En las tres áreas subió un puesto respecto de 2022. Parece una señal de avance general, pero los puntajes cuentan una historia más precisa.
En ciencias, sí hubo una mejora: el promedio costarricense pasó de 411 a 424 puntos, un aumento estadísticamente significativo. En lectura, avanzó apenas de 415 a 416, y en matemáticas, de 385 a 387. Estas dos variaciones no son estadísticamente distinguibles de cero. ¿Cómo se sube entonces en la clasificación sin avanzar en esas materias?
La respuesta está en los resultados de los demás. En lectura, Costa Rica pasó por delante de México: mientras nuestro promedio permaneció cerca de 415 puntos, el mexicano pasó de 415 a 408. En matemáticas, ocurrió algo semejante con Perú, que pasó de 391 a 382 puntos. Costa Rica no necesitó una mejora clara en esas áreas para ocupar una posición más alta.
El orden exacto también exige cautela. En matemáticas, Costa Rica obtuvo 387 puntos; México, 388; Perú, 382, y Colombia, 381. Al considerar la incertidumbre estadística, los cuatro resultados no pueden distinguirse entre sí con suficiente confianza. Llamar a Costa Rica “cuarto” describe el orden de los promedios, pero sugiere una precisión que los datos no ofrecen.
La ciencia presenta un panorama diferente. Costa Rica superó en 2025 a Colombia, cuyo promedio llegó a 414 puntos, y quedó por encima de México, también con 414. Sin embargo, Chile y Uruguay obtuvieron alrededor de 442 y 444 puntos. El avance costarricense existe y mejora su posición regional, aunque todavía persiste una distancia clara respecto de los dos primeros.
Hay otra prueba útil para poner el ranking en perspectiva. En 2018, Costa Rica también ocupaba el tercer puesto regional en lectura y el cuarto en matemáticas. Sus promedios eran entonces 426 y 402 puntos, frente a 416 y 387 en 2025. Una posición similar puede convivir con resultados propios más bajos.
Panamá participó en 2022 y Ecuador, en 2025. Los puestos de Costa Rica se mantienen al comparar solo los 12 países presentes en ambas ediciones. Lo que ofrece el ranking es una fotografía de posiciones relativas. Para saber si el sistema educativo progresa, necesitamos mirar, además, cuánto aprenden sus estudiantes y qué proporción alcanza las competencias básicas. En ciencias, hay una señal favorable. En lectura y matemáticas, el cambio de puesto no sustituye la mejora pendiente.
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Andrés Fernández Arauz es economista.
