Columnistas

Nada regalado

En Limón no somos ‘los pobrecitos’ ni los analfabetos, tampoco buscamos que las cosas nos caigan del cielo

Durante las dos décadas de mi vida, he podido aprender mucho del lugar de donde soy, Limón, de la gente que me ha visto crecer y de la cultura que me ha marcado.

Agradezco tener una familia que nunca escatimó esfuerzos para darnos, a mí y a mis hermanos, la oportunidad de estudiar, pues gracias a ellos tengo la oportunidad de formar parte de la educación superior en la Universidad de Costa Rica; sin embargo, no todos corren con la misma suerte.

Digo suerte, porque, aunque hay personas muy capaces y esforzadas, no todas consiguen vencer una prueba de aptitud académica por falta de destrezas lógico-matemáticas.

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