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La falacia detrás del argumento ‘menos niños, menos recursos’

Convertir una tendencia demográfica en una conclusión presupuestaria automática omite precisamente lo que debemos discutir

Maestra de preescolar Cris Villavicencio Rivas, de la Unidad Pedagógica San Diego, en La Unión.
Alcanzar una cobertura universal en el nivel de preescolar (de los 3 a los 5 años) para el año 2030 supondría atender a unos 148.000 niños. En esta foto de archivo, la maestra de preescolar Cris Villavicencio, de la Unidad Pedagógica San Diego, en La Unión. Cortesía TEC

El primer paso para discutir el presupuesto social con rigor es reconocer la falacia del argumento “menos niños, menos recursos; más adultos mayores, más recursos”. La estructura por edades cambia, pero ese dato no demuestra que sobren recursos para la niñez ni determina cuánto necesita cada grupo. Convertir una tendencia demográfica en una conclusión presupuestaria automática omite precisamente lo que debemos discutir.

Costa Rica tiene que prepararse para una población más envejecida. Habrá presiones sobre las pensiones, la salud y los cuidados que debemos atender con financiamiento sostenible. Reconocerlas no convierte en excedente los recursos destinados a los niños. Antes de trasladarlos, corresponde establecer cuántos siguen sin recibir los servicios que necesitan, qué calidad tienen los que reciben y cuánto cuesta corregir esas carencias.

Ese argumento simplista –“menos niños, menos recursos”– supone que los recursos actuales ya alcanzan para ofrecer cobertura suficiente, calidad adecuada y acceso efectivo en todo el territorio. También supone que los costos bajan al mismo ritmo que la población y que no hay servicios pendientes de ampliar. Pero una proyección poblacional no demuestra ninguna de esas condiciones. Describe cuántas personas habrá; no cuánto cuesta garantizarles oportunidades.

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