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La crisis de salud mental también es una crisis de empatía

La confrontación permanente con perspectivas discordantes es lo que convierte a la mente en un parlamento resistente a la violencia fascista

Muchas personas desdibujadas, desenfocadas, borrosas, caminando. Deshumanización, salud mental, aislamiento, soledad, falta de empatía
Muchas personas desdibujadas, desenfocadas, borrosas, caminando. Deshumanización, salud mental, aislamiento, soledad, falta de empatía Shutterstock
Muchas personas desdibujadas, desenfocadas, borrosas, caminando. Deshumanización, salud mental, aislamiento, soledad, falta de empatía
La mente es el escenario de una disputa constante entre fuerzas diversas –empatía, perdón, reparación, envidia, agresión, deseo– que nos exige elaborar soluciones de compromiso entre estas tendencias contradictorias. (Shutterstock/Imagen)

¿Qué lugar ocupa la salud mental en una sociedad que se deshumaniza? Para responder a esta pregunta, es necesario comprender qué entendemos por salud mental y, además, reflexionar sobre las razones que nos llevan a deshumanizarnos.

Para tales efectos, les propongo prescindir del empalagoso concepto de amor propio, a menudo invocado como ingrediente indispensable de la salud mental, y, en su lugar, utilizar el sentido profundo de salud establecido por Georges Canguilhem, quien la concibe como la capacidad de darse a sí mismo las normas que favorecen la vida. Esta facultad vital también implica la posibilidad de ejercer la ciudadanía de forma autónoma y comprometida.

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