Columnistas

Dos trenes, un instante

No hay retórica que valga a pocas semanas de unas elecciones generales en las que muchos votantes acudirán a las urnas hastiados e indignados por una segunda tragedia que pudo haberse prevenido

Equipos de emergencia trabajan en el lugar de una colisión entre un tren de alta velocidad AVE de Renfe y un tren de Iryo, a unos 150 kilómetros al sur de Madrid, entre Urda y Los Yébenes, en la provincia de Toledo, el 28 de octubre de 2026.
Esta nueva colisión de dos trenes de alta velocidad, unos 150 kilómetros al sur de Madrid, ocurre a menos de un año de otro trágico siniestro ferroviario en Adamuz, Andalucía. JAVIER SORIANO

FIRMAS PRESS.- La política es como la vida: está llena de sorpresas que pueden cambiar inesperadamente el rumbo de los acontecimientos. O, quizá, es que la política no es nada más que un reflejo de los golpes del azar que determinan nuestra existencia. El trágico accidente ferroviario que sacudió España nuevamente es la prueba de que, en la agenda de la política y de la vida misma, no hay nada escrito en piedra.

Mientras los españoles acompañan en el duelo a las familias que han perdido seres queridos por la colisión entre dos trenes rápidos que se cobró la vida de al menos 69 personas más un saldo elevado de heridos, el gobierno socialista, presidido por Pedro Sánchez, no sabe cómo encajar este último noqueo después de una accidentada gestión de ocho años.

El desgaste es incuestionable por los escándalos de corrupción que salpican a la cúpula socialista; la pésima gestión de la avalancha de inmigrantes en el enclave autonómico de Ceuta, y una crisis de vivienda, combinada con los bajos salarios, que afecta a gran parte de la juventud española.

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