Cartas

La diferencia entre perder un cliente y ganarse su gratitud

Un reclamo por arroz en mal estado puso a prueba la atención al cliente de Arroz Don Pedro. La intervención de un funcionario convirtió una experiencia frustrante en un motivo de agradecimiento

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En setiembre pasado, adquirimos, como todos los meses, arroz para el consumo familiar. Sin embargo, el producto tenía un problema que impedía consumirlo.

Llamamos a las oficinas centrales de Arroz Don Pedro para consultar si podían cambiárnoslo. En el departamento de Ventas nos indicaron que debíamos trasladarnos a las oficinas centrales, en Belén, para llenar un formulario y presentar el reclamo, cuyo trámite tardaría unos ocho días en resolverse. En otras palabras, era mejor perder el producto que ir dos veces a Belén y gastar tiempo y dinero en transporte.

No obstante, el señor Fernando Brenes, funcionario de la empresa, se comunicó muy amablemente con nosotros y nos cambió el producto, que llevó hasta nuestra casa.

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