ICE de Estados Unidos aprehendió de noche a dos niños costarricenses y los envió a polémico centro de confinamiento en Texas
Llegaron al Centro Residencial Familiar del Sur en Texas, señalado por ‘condiciones inhumanas’, tras un viaje por tierra de 900 kilómetros que duró unas 12 horas.
Fotografía aérea muestra el Centro Residencial Familiar del Sur de Texas en Dilley, Texas, el 28 de enero anterior. Allí fueron recluidos en agosto dos niños costarricenses de 9 y 11 años a unos 900 km del sitio donde fueron aprehendidos. MOISES AVILA
La noche del viernes 31 de julio, un niño costarricense de 11 años fue aprehendido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en la localidad de Kenner, dentro del área metropolitana de Nueva Orleans (Luisiana). Un día después, el 1.° de agosto, otro costarricense, de 9 años, fue aprehendido en la misma ciudad.
El primero fue aprehendido a las 10:34 p. m., mientras que el segundo a las 4:46 a. m. del 1.° de agosto. Aunque esa hora contradice el registro de ingreso a detención, que se anotó a las 11:46 p. m. del día anterior.
Lo cierto es que, el 31 de julio, ambos entraron poco antes del mediodía al Hold Room de ICE en Saint Rose, Luisiana. Se trata de una sala de procesamiento y custodia temporal.
A la mañana siguiente, a las 10:26 a. m., salieron hacia el Centro Residencial Familiar del Sur, en Dilley, Texas, un polémico lugar de confinamiento para grupos familiares, señalado por sus “condiciones inhumanas”.
Su ingreso en ese sitio quedó registrado a las 10:38 p. m. tras un viaje por tierra de 900 kilómetros que duró unas 12 horas.
Hasta el 5 de agosto anterior, los casos migratorios de esos dos niños aparecían como “activos” y figuraban en la categoría de extranjeros inadmisibles, sujetos a la decisión de un juez de inmigración.
Así consta en una base de datos de arrestos y detenciones difundida por el Deportation Data Project, una iniciativa de investigación colaborativa dirigida por la Universidad de California en Berkeley y la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), a partir de información obtenida de agencias gubernamentales estadounidenses.
Texas Fotografía aérea muestra el Centro Residencial Familiar del Sur de Texas en Dilley, Texas, el 28 de enero anterior. Allí fueron recluidos en agosto dos niños costarricenses de 9 y 11 años, a unos 900 km del sitio donde fueron aprehendidos. (MOISES AVILA/AFP)
Hasta el último corte, los registros indicaban que los menores permanecían recluidos en el mismo centro residencial en Texas. Además, aparecían asignados en el programa denominado Alternativas a la Detención (ATD).
La base no explica qué significa ese valor, aunque en el conjunto de estancias con ATD de todas las edades, la mayoría terminó en deportación o salida voluntaria y una parte menor en liberación.
Denuncias de condiciones ‘inhumanas’
El Centro Residencial Familiar del Sur, donde fueron enviados los dos nacionales, ha sido foco de disputas legales y denuncias de organizaciones civiles.
De acuerdo con testimonios de familias recluidas, los menores enfrentan periodos de detención prolongados que rebasan con creces el límite establecido por el histórico Acuerdo Judicial Flores.
Abogados y activistas denuncian además, la proliferación de plagas de insectos, el suministro de alimentos en mal estado o con moho, así como restricciones extremas que incluyen la confiscación de dibujos infantiles que expresan tristeza, una práctica que los asesores legales califican como un intento por maquillar el impacto psicológico del encierro.
La situación médica también ha encendido alarmas; registros legislativos difundidos por el senador demócrata Dick Durbin exponen demoras críticas en la atención de salud, mientras que llamadas a servicios de emergencia han evidenciado crisis agudas por convulsiones y dificultades respiratorias en niños pequeños e infantes.
41 menos costarricenses aprehendidos
Estos dos casos forman parte de 41 aprehensiones de costarricenses menores de 18 años registradas entre octubre del 2022 y el 5 de agosto del 2026.
De esos 41, 24 eran niñas y 17 niños, con edades de 0 a 16 años. 33 de ellos tenían menos de 12 años.
La base registró que cinco salieron con rumbo a Costa Rica y otros cinco terminaron su estancia en liberación dentro de Estados Unidos. También se consignó que dos niños estaban detenidos —los mencionados anteriormente—, y 29 no tenían registro de estancia en detención ni salida del país, la mayoría con un caso migratorio activo.
Los 41 episodios forman parte de un universo mayor. Entre octubre del 2022 y agosto del 2026, la base contiene 31.481 episodios de aprehensión de menores de 18 años (episodios, no personas). Del total, el 38,5 % correspondía a niños de entre cuatro y nueve años, según su edad aproximada.
Arrestos migratorios que afectan a niños y familias han sido documentados por organizaciones de derechos humanos. Human Rights Watch, por ejemplo, ha señalado efectos en la salud mental de menores cuyos padres fueron arrestados o deportados.