Las infecciones respiratorias agudas graves (IRAG) cobraron la vida de 17 menores en el Hospital Nacional de Niños (HNN) al corte del 15 de octubre de 2026, mientras el centro médico enfrenta una saturación en sus servicios, según el reporte epidemiológico del Ministerio de Salud.
Para el 19 de octubre, el hospital atendía a 113 pacientes con problemas respiratorios: 90 internados y 23 en el servicio de Emergencias.
Esta alta demanda elevó la ocupación de camas a un 134 % de su capacidad habitual.
Aunque el centro médico amplió su dotación de camas (utilizar camas que originalmente están destinadas a otras patologías para atender IRAG), la ocupación general se mantiene en un 95%, con la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) llena al 100%, albergando a 21 pacientes.
¿Qué son las IRAG y cómo se puede prevenir?
Las IRAG, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), son cuadros que presentan antecedentes de fiebre o una temperatura medida de al menos 38 °C, tos de aparición en los últimos 10 días y que requieren hospitalización.
La prevención es especialmente relevante en la población infantil. En este momento, la ola de contagios respiratorios a nivel nacional golpea directamente a los niños.

Los reportes epidemiológicos de Salud confirman que los menores entre 1 y 9 años concentran la mayor cantidad de infecciones, mientras que los cuadros más severos (que requieren hospitalización e incluso terminan en neumonía) están afectando con más fuerza a los bebés menores de un año y al grupo de 1 a 4 años.
Para prevenirlas, José Moya, médico general de la clínica Hikma, enfatiza que la protección debe enfocarse en desarrollar y proteger la microbiota (flora de bacterias buenas) y el sistema inmunológico del niño desde sus primeras etapas de vida.
Entre sus principales recomendaciones destacan:
- Evitar cesáreas innecesarias y priorizar la lactancia: el paso por el canal de parto vaginal expone al bebé a microorganismos que inician el desarrollo de su microbiota. La falta de este proceso y la ausencia de lactancia materna retrasan la formación de defensas, aumentando el riesgo de infecciones desde edades tempranas.
- Cumplir con los esquemas de vacunación: aplicar todas las vacunas correspondientes a la niñez, haciendo especial énfasis en las que protegen contra el neumococo, la influenza y el COVID-19.
- Fomentar el contacto con la naturaleza y evitar la exposición al humo: en la actualidad, los niños crecen mayormente en ciudades, aislados de la naturaleza y los animales. Moya recomienda exponerlos a estos entornos naturales para que su cuerpo fortalezca el microbioma, al mismo tiempo que se debe evitar su exposición al humo del tabaco y otros irritantes ambientales urbanos.
- Acudir a consulta médica temprana: no esperar a que el niño esté en una condición grave para llevarlo al médico. Una atención a tiempo evita que tanto infecciones virales como bacterianas se compliquen.
- Uso estricto y responsable de antibióticos: más del 80 % de las infecciones respiratorias son virales y no se curan con antibióticos. Administrarlos cuando no es necesario genera un doble problema: crea resistencia (lo que complica tratar futuras infecciones bacterianas graves) y “lavar” las bacterias buenas del cuerpo, disminuyendo las defensas del menor y dejándolo vulnerable.
“Todos estos puntos son súper importantes y muchos de ellos se suman en muchos pacientes y van a promover o facilitar que las enfermedades respiratorias puedan llegar a ser graves, teniendo que llevar a un niño inclusive a una hospitalización o un cuidado intensivo”, concluyó.