Entre 2023 y el primer semestre de 2026, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) ha incorporado 121 nuevos principios activos de distintos medicamentos para los asegurados.
Esto no quiere decir que se trate de 121 medicamentos, porque un solo principio activo puede tener varias presentaciones o indicaciones.
Datos de la institución señalan que más de 200.000 personas se han visto beneficiadas.
Estos tratamientos conforman lo que hoy se conoce como el Formulario Terapéutico Institucional (FTI) que a partir de este 26 de octubre sustituye a la tradicional Lista Oficial de Medicamentos (LOM).
La velocidad con la que la ciencia genera terapias innovadoras y la demanda de los pacientes ha motivado una cantidad de fármacos cada vez mayor.
Muchos de estos productos son de alta tecnología, como fármacos biológicos y biotecnológicos, que son de alta precisión y van a enfermedades más específicas. Esto los hace de alto costo.
¿Qué enfermedades enfrentan?
Entre las condiciones de salud que atienden estos fármacos se encuentran:
- Hipertensión
- Diabetes
- Enfermedades hematológicas, como leucemias y otros males de la sangre
- Tumores sólidos
- Insuficiencia cardiaca
- Afecciones dermatológicas
- Inmunología (para el tratamiento del cáncer o de enfermedades autoinmunes)
- Patologías ginecológicas
Algunos ejemplos de innovaciones y para qué sirven

Estas son algunas de las inclusiones que la CCSS ha hecho en los últimos 3,5 años.
Abemaciclib. Es un fármaco oral para un tipo específico de cáncer de mama con receptores hormonales de estrógeno y progesterona positivos (HR+), pero negativos a una proteína llamada HER2. Se usa como tratamiento adyuvante en tumores de alto riesgo con un estadio temprano, sin evidencia de metástasis. Se aprobó en junio de 2025.
Axitinib. Un medicamento oral que se usa para tratar carcinoma renal de células claras, un tipo de cáncer en los riñones. Es para tumores avanzados o metastásicos y se usa en combinación con otros tratamientos. Se aprobó en junio del año pasado.
Vacuna contra el virus sincitial respiratorio. Se inyecta en las embarazadas de 32 a 35 semanas de gestación para proteger a sus bebés del virus más mortal en los primeros dos años de vida. La Comisión de Vacunas la aprobó en 2024, luego de que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) la tuviera disponible. Se aplica desde mayo del año pasado.
Benralizumab. Una inyección que se utiliza en casos muy calificados de asma en adolescentes y adultos. Para recetarla el caso debe discutirse en una sesión colegiada de varios especialistas. Se aprobó en abril de 2025.
Infliximab. Es una solución intravenosa que se utiliza en el tratamiento de la enfermedad de Crohn perianal y de la colitis ulcerativa inflamatoria crónica. Se aprobó en abril de 2025.
¿Cómo se hizo?
Desde 2024 comenzó un proceso de mayor aceleración, con la implementación de un procedimiento intergerencial liderado por la Dirección de Farmacoepidemiología y avalado por las gerencias Médica, Financiera y de Logística de la institución. Este proceso en particular dio como resultado la inclusión de 58 medicamentos y 79 indicaciones terapéuticas. Para estas incorporaciones, la institución destinó ¢37 mil millones.
Posterior a eso, a partir de agosto de 2025, un procedimiento transitorio respaldó el uso de 27 medicamentos y 35 indicaciones terapéuticas adicionales, con beneficio para 414 pacientes. La CCSS estimó, en agosto pasado, un ahorro estimado de ¢2.785 millones asociado a procesos judiciales evitados por estas formulaciones. Es decir, a personas que no presentaron un recurso de amparo para acceder a un medicamento.
