La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) evalúa usar medicamentos conocidos como terapias GLP-1 para tratar la obesidad. Este tipo de fármacos se han popularizado y en Costa Rica se venden en farmacias privadas bajo los nombres comerciales de Ozempic, Mounjaro y Wegovy.
La información fue confirmada por la Gerencia Médica luego de que La Nación le consultara si consideraba implementar estos medicamentos tras el auge de las terapias GLP-1 y la evidencia de que funcionan para bajar de peso.
La Gerencia Médica respondió que, antes de suministrar estas terapias a personas con obesidad, lo haría con pacientes diabéticos.
“Nuestra institución se encuentra realizando los estudios técnicos para valorar cuál de todas las moléculas GLP-1 registradas en el Ministerio de Salud es la más conveniente para la institución y atender en una primera fase a la población diabética para control glicémico y población diabética con obesidad”, informó.
Para una segunda fase, se ampliaría el uso de estos medicamentos para personas con obesidad.
Actualmente, en farmacias privadas del país se ofrecen fármacos de este tipo, bajo los nombres comerciales de Mounjaro (Tirzepatida con los agonistas del receptor hormonal GLP-1 y GIP), Ozempic y Wegovy (Semaglutida con el agonista GLP-1).
En farmacias, cuestan entre ¢50.000 y ¢210.000 al mes dependiendo del medicamento y de la dosis. Inicialmente, este tipo de fármacos nació para tratar la Diabetes Mellitus tipo 2, pero mostraron un notable efecto en la pérdida de peso.
Según el endocrinólogo Berny Roldán Avellán, en Costa Rica aún no se cuenta con medicamentos genéricos de este tipo, pero extraoficialmente se ha comentado que empezarían a llegar al país el próximo año. Mencionó la Semaglutida, cuya patente ya expiró en varios países. Estos medicamentos podrían ayudar a bajar los precios.
En Costa Rica y el mundo, especialistas médicos han empezado a implementar este tipo de terapias en casos en los que las personas tienen un Índice de Masa Corporal (IMC) mayor a 27 y una enfermedad asociada o propiamente para tratar la obesidad cuando superan un IMC de 30. Este tipo de medicamentos se prescribe junto a una alimentación balanceada y la práctica de ejercicio.
En el caso de Wegovy, disponible en el país desde el 13 de octubre, nació propiamente para el tratamiento de la obesidad.
Obesidad y sobrepeso en Costa Rica
En Costa Rica, el 42% de las personas mayores de 19 años tiene sobrepeso y un 32% tiene obesidad, según los datos de la Encuesta de Factores de Riesgo Cardiovascular de la Caja Costarricense de Seguro Social. La obesidad es reconocida como una enfermedad crónica.
“La obesidad es una enfermedad por sí sola. Hay que empezar a entender que no es una condición propia de mi cuerpo o porque hago mal las cosas o porque tengo malos hábitos. Es una enfermedad, como lo es la diabetes, como lo es la hipertensión, son enfermedades crónicas y merecen un tratamiento”, indicó la endocrinóloga Vanina Farias a La Nación durante el 1.° Summit para Periodistas Latinoamericanos organizado por la farmacéutica Adium.
¿Cómo funcionan estos medicamentos?
La doctora Farias explicó que este tipo de medicamentos son hormonas que se sintetizan en el intestino y que mejoran la secreción de insulina, lo que permite una mejora en el metabolismo y a su vez producen un efecto de la saciedad, lo que a la postre ayuda con la pérdida de peso.
Por su parte, el endocrinólogo Berny Roldán Abellán detalló que la terapia actúa en diferentes partes del cuerpo, lo que permite la pérdida de peso y mejora la salud.
“Empieza a nivel gástrico, genera saciedad temprana. A nivel del cerebro actúa reduciendo el apetito, tienen acciones a nivel del páncreas favoreciendo la secreción de insulina. A nivel de hígado lo hace disminuyendo la formación extra de azúcar y también actúa a nivel de tejido adiposo favoreciendo que sea una grasa más activa y se acumule menos”, explicó.

¿Cuánto peso se puede perder utilizando estos medicamentos?
De acuerdo con Roldán, estos tratamientos ayudan a la persona a perder, en un año y medio o dos, entre un 15% y un 20% del total de su peso, según han revelado estudios.
Hay quienes pueden perder más o menos. Se han registrado reducciones de hasta un 28%.
La recomendación de los médicos es combinar su uso con cambios en el estilo de vida.
Efectos secundarios
Según el endocrinólogo Berny Roldán, en el país la Semaglutida (Ozempic) está disponible en desde hace más de cinco años, mientras que Mounjaro y Wegovy empezaron a venderse en setiembre y octubre de este 2026.
Afirmó que en Costa Rica se conocen efectos secundarios como náuseas, mareos, estreñimiento, diarreas, cefaleas, dolor abdominal y reflujo, entre otros.
A nivel mundial, añadió, se han reportado casos muy raros de efectos secundarios como parálisis intestinal, neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica y cáncer medular de tiroides. Sobre este último, afirma que ocurrió en casos en que existe predisposición y, si el paciente tiene algún antecedente, se prefiere no utilizar el medicamento.
El endocrinólogo considera que si estas terapias efectivamente empiezan a usarse en la Caja se podría tratar a un gran porcentaje de la población que tiene complicaciones asociadas a la obesidad, lo que mejoraría la calidad de vida y ayudaría a evitar comorbilidades.
“La respuesta la hemos tenido en otras ocasiones (que la CCSS valora el uso de estos medicamentos), esperemos que el proceso se inicie pronto”, indicó el médico endocrinólogo.
¿Cómo atiende la CCSS a las personas con obesidad?
Hoy, la CCSS asegura que la atención para pacientes con obesidad se individualiza de acuerdo con la edad, condición clínica, grado de adiposidad, factores de riesgo, comorbilidades y necesidades biopsicosociales de cada persona.
“El abordaje de la obesidad en la CCSS debe entenderse como un proceso continuo de atención y no como un tratamiento aislado dirigido únicamente a la pérdida de peso”, explicó Ana Jéssica Navarro Ramírez, directora de Desarrollo de Servicios de Salud de la Caja. Agregó que la atención implica distintas disciplinas y niveles de atención.
La CCSS determina si una persona presenta obesidad mediante la herramienta del Índice de Masa Corporal y una valoración clínica. Para la institución, una persona adulta con IMC mayor a 30 presenta obesidad. Así se clasifica:
- Obesidad grado I: IMC de 30,0 a 34,9.
- Obesidad grado II: IMC de 35,0 a 39,9.
- Obesidad grado III: IMC igual o superior a 40,0.
