¿Por qué el ejército israelí dejó Hebrón? El trasfondo del operativo que encendió las alarmas de la ONU
El ejército de Israel se retiró de Hebrón tras demoler casas y desplazar a 500 familias
Policías fronterizos israelíes permanecen detrás de una fogata encendida por colonos israelíes de extrema derecha para impedir que las autoridades demolieran un puesto de avanzada ilegal en las afueras de Salfit, en la Cisjordania ocupada por Israel. ILIA YEFIMOVICH
Hebrón, Territorios Palestinos. El ejército israelí “concluyó sus operaciones” en Hebrón, en Cisjordania ocupada, tras un sangriento ataque hace casi dos semanas, y sus soldados se retiraron de la ciudad, anunció el lunes un responsable militar israelí.
Más de 3.000 palestinos se vieron desplazados durante esta amplia operación, iniciada tras el ataque en el que murieron dos soldados israelíes, a pocos días de las elecciones legislativas del 27 de octubre.
Según el responsable militar, durante la incursión se incautaron “cuatro armas y varios chaecos antibalas”.
Sobre el terreno, la AFP habló con varios habitantes que regresaban a sus viviendas.
Muhanad al Tamimi, un comerciante de 33 años, contó que encontró su casa completamente revuelta, con “muebles y ropa esparcidos por el suelo y los colchones fuera de las camas”.
Aseguró que su vivienda había sido utilizada como base por los soldados israelíes, una práctica habitual durante las operaciones de varios días.
En su edificio, al igual que en otros inmuebles del barrio evacuad, una cruz pintada en la fachada indicaba que las fuerzas israelíes habían entrado y registrado el lugar.
El ejército lanzó la operación tras el ataque del 23 de octubre, que atribuyó al movimiento islamista palestino Hamás, que gobierna la Franja de Gaza.
Soldados israelíes se reúnen en el lugar de un intercambio de disparos ocurrido horas antes entre palestinos armados y fuerzas israelíes, tras un incidente en el puesto de control norte de Hebrón, en la Cisjordania ocupada por Israel. (AHMAD GHARABLI/AFP)
Durante la operación también fueron demolidas las viviendas de los dos atacantes, originarios de Hebrón, una práctica habitual de las autoridades israelíes tras este tipo de acciones.
Según la alcaldía de Hebrón, la operación obligó a más de 3.000 palestinos, pertenecientes a unas 500 familias, a abandonar sus hogares.
La ofensiva fue condenada por el secretario general de la ONU, António Guterres, y por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, que advirtieron del riesgo de una “limpieza étnica” en Cisjordania.
“Estamos asistiendo a un entorno cada vez más coercitivo, con el espectro de una limpieza étnica cada vez más presente. Esto debe terminar”, declaró Guterres.