Ministro de Transportes español renuncia tras tragedia ferroviaria en Toledo
La colisión de trenes de alta velocidad, ocurrida el 28 de octubre en Toledo, dejó al menos 69 personas fallecidas y más de 179 heridas.
Captura de video grabado y publicado este 19 de enero por la Guardia Civil española, donde se ve a los equipos de emergencia en el lugar donde un tren de alta velocidad Iryo descarriló y fue impactado por otro tren, mientras continúan las labores de rescate en Adamuz, sur de España. Fotografía: HANDOUT
Madrid, España. El ministro español de Transportes, Óscar Puente, anunció este martes 3 de noviembre su dimisión casi una semana después de la tragedia ferroviaria en la que perdieron la vida al menos 69 personas y que supuso el segundo grave accidente en las vías españolas este año.
“Quiero hacerles partícipes de que no solo renuncio a mi cargo como ministro de Transportes, sino que también renuncio a formar parte de las listas electorales” para los comicios del 29 de noviembre, afirmó Óscar Puente en la parte final de una larga comparecencia ante la diputación permanente del Congreso de los Diputados.
El ministro, del que la oposición demandaba reiteradamente su dimisión, había descartado dejar su puesto en los primeros días que siguieron a la colisión entre dos trenes de alta velocidad que dejaron al menos 69 fallecidos el pasado miércoles.
“Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año. Por muy distintos que sean, y tenga o no responsabilidad directa en ellos. Es una cuestión de dignidad política, de coherencia y de empatía con las víctimas”, aseguró, sin embargo, al final de una larga comparecencia en el órgano que representa al Congreso tras la disolución de las cámaras por la convocatoria de elecciones.
Agentes de la Guardia Civil entre los restos de una colisión ferroviaria entre un tren de alta velocidad AVE de Renfe y un tren de Iryo, a unos 150 km al sur de Madrid, entre Urda y Los Yébenes, en la provincia de Toledo este 28 de octubre. (JAVIER SORIANO/AFP)
Puente -considerado como muy cercano al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez- estaba también al frente del ministerio cuando el 18 de enero dos trenes de alta velocidad colisionaron cerca de la localidad de Adamuz, en Andalucía (sur), dejando 46 muertos.
Muy cuestionado por la oposición de derecha y extrema derecha en la época, su situación política era crítica después del accidente del miércoles, que volvió a conmocionar al país.
“La decisión sobre mi futuro la tomé los primeros minutos en los que se produjo la tragedia, en cuanto tuve conocimiento de ella”, contó sobre el segundo siniestro. “Esta decisión la hago pública hoy, en el lugar en el que más sentido tiene hacerlo, en la sede de la soberanía nacional”, detalló en su última intervención tras más de cuatro horas de debate.
“Óscar Puente ha dado la cara, ha dado soluciones y, después, ha dado un paso al lado. Por dignidad. Por voluntad propia. Por respeto a las víctimas y al proyecto progresista”, reaccionó poco después Pedro Sánchez en su cuenta de X.
“Dando la cara”
Horas antes, el propio Puente, de 57 años, había comparecido en una rueda de prensa tras el consejo de ministros. Fue consultado reiteradamente sobre si pensaba dimitir.
“Yo no he tomado ninguna decisión que haya contribuido a causar este daño. No he omitido la toma de ninguna decisión política que haya contribuido a causar este daño. Y cuando he tenido que responder estaba en mi puesto de trabajo y he respondido como estoy haciendo hoy, dando la cara sin esconderme”, defendió.
“Son tres diferencias radicales con la actuación del Partido Popular”, agregó en referencia a la criticada gestión de las inundaciones en Valencia en 2024 por parte de las autoridades locales, miembros de esta formación opositora de derechas.
En esa misma comparecencia, el ministro presentó un “plan extraordinario para reforzar la seguridad de la alta velocidad”, así como una serie de ayudas para los sobrevivientes y las familias de las víctimas.
Agentes de la Guardia Civil entre los restos de una colisión ferroviaria entre un tren de alta velocidad AVE de Renfe y un tren de Iryo, a unos 150 km al sur de Madrid, entre Urda y Los Yébenes, en la provincia de Toledo este 28 de octubre. (JAVIER SORIANO/AFP)
“Sacar a Sánchez”
Según los primeros elementos de la investigación, la tragedia de Urda comenzó con una avería informática que obligó a varios trenes a detenerse, tras lo cual se dio una orden errónea desde el centro de control en Madrid para que uno de los trenes reanudara la marcha a velocidad normal.
Ese tren habría impactado contra otro detenido “a una velocidad que se estima entre 160 y 200 km/h”, según indicó una primera nota informativa de la autoridad independiente que investiga estos accidentes.
Esta segunda tragedia se produjo a un mes de las elecciones generales anticipadas del 29 de noviembre, aumentando la presión hacia el gobierno de izquierdas, ya muy cuestionado por la oposición tras el desastre ferroviario de enero.
“116 vidas tarde”, afirmó en X Ester Muñoz, la portavoz del opositor Partido Popular, tras conocer la dimisión de Puente. “El 29N tenemos la obligación moral de sacar a Sánchez del Gobierno para poder reconstruir España”, agregó.
Sacudido por varias crisis, el dirigente socialista busca la reelección, aunque las encuestas le son desfavorables.